El hipermercado Libertad confirmó el cierre definitivo de sus operaciones bajo esa marca para el próximo 28 de mayo, en el marco de un proceso de transición comercial que derivará en la llegada de La Anónima a gran parte de sus sucursales en Argentina.
El anuncio fue realizado a través de sus canales digitales oficiales, donde la empresa comunicó que se trata del inicio de una nueva etapa en su estructura comercial. Desde esa fecha, varias de sus tiendas pasarán a operar bajo la reconocida cadena nacional La Anónima, con fuerte presencia en distintas provincias del país.
El cambio implica la finalización de la marca Hiper Libertad en los locales alcanzados por la reconversión, en un proceso que forma parte de una reorganización del negocio supermercadista a nivel nacional. Según se informó, la nueva firma cuenta con más de un siglo de trayectoria en el rubro y presencia en numerosas ciudades argentinas.
En su mensaje de despedida, la empresa agradeció a los clientes por el acompañamiento durante los años de funcionamiento, destacando el vínculo construido a través de las compras cotidianas y el consumo en los hogares. El texto difundido remarcó el cierre de una etapa y la apertura de otra bajo nueva identidad comercial.
La comunicación se realizó sin habilitar comentarios en redes sociales, en un contexto donde este tipo de anuncios suele generar repercusiones entre consumidores habituales y trabajadores del sector. El mensaje estuvo centrado en la transición de marca y en la continuidad del servicio bajo la nueva denominación.
No todas las sucursales formarán parte de este cambio. Según se indicó, los locales ubicados en Chaco y Mendoza quedarán fuera del traspaso a La Anónima, manteniendo un esquema distinto dentro de la reorganización empresarial.
El cierre del 28 de mayo marca así un punto de inflexión para una de las cadenas de supermercados con presencia en varias provincias, en un escenario de reconfiguración del mercado minorista en Argentina, donde las grandes superficies ajustan estrategias, marcas y estructuras operativas.
Con esta transformación, el sector supermercadista suma un nuevo movimiento de peso, que impacta tanto en la identidad de las marcas como en la dinámica de consumo de miles de familias que utilizan estos hipermercados como principal canal de compra.