Una familia de barrio Miguel Ortiz atraviesa horas dramáticas luego de que un incendio destruyera gran parte de su vivienda y dejara a una joven madre y a sus tres hijos sin pertenencias, ropa ni elementos básicos para afrontar los próximos días. El hecho ocurrió durante la noche y generó una fuerte conmoción entre los vecinos de la zona norte de la ciudad de Salta, quienes rápidamente comenzaron una campaña solidaria para asistir a la familia afectada.
El siniestro se registró en una casa ubicada sobre el pasaje Manuela Sánchez Cornejo al 171. Según relataron personas cercanas a la familia, el fuego avanzó rápidamente y consumió principalmente el dormitorio donde descansaban la mujer y sus hijos. En medio de la desesperación, la madre logró sacar a los pequeños antes de que las llamas se expandieran, evitando una tragedia aún mayor.
Aunque no hubo víctimas ni heridos de gravedad, las pérdidas materiales fueron prácticamente totales. La familia perdió ropa, calzado, camas, colchones, frazadas y gran parte de los objetos que utilizaban diariamente. En estas horas, vecinos y allegados colaboran con la limpieza de la vivienda mientras intentan rescatar algunas pertenencias dañadas por el fuego y el humo.
La situación se volvió especialmente angustiante por la presencia de tres menores de edad que quedaron sin abrigo ni elementos esenciales. Se trata de una niña de 9 años y dos varones de 7 y 3 años. Desde el barrio informaron que una de las principales urgencias es conseguir ropa y calzado para los pequeños, además de colchones, frazadas y ropa de cama para afrontar las bajas temperaturas que se registran en Salta durante esta época del año.
Vecinos del barrio Miguel Ortiz contaron que la familia vive del esfuerzo diario y que ahora necesita ayuda urgente para poder volver a empezar. La solidaridad comenzó a movilizarse rápidamente entre residentes de la zona, quienes difundieron la situación a través de redes sociales y grupos comunitarios para intentar reunir donaciones.
“Perdieron todo. Les hace falta ropa de abrigo, ropa de cama, colchones y calzado. Es una familia trabajadora que la pelea todos los días y hoy está pasando un momento muy triste”, expresó una vecina que participa de la campaña solidaria.
Mientras continúan las tareas de limpieza dentro de la vivienda, el impacto emocional todavía es fuerte para toda la familia. Las paredes ennegrecidas, los restos quemados y el olor a humo reflejan la magnitud del incendio que en cuestión de minutos cambió por completo la vida cotidiana de la madre y sus hijos.
En el barrio aseguran que la ayuda de los vecinos fue clave durante los primeros momentos del incendio. Algunos colaboraron para intentar apagar las llamas y otros ayudaron a sacar pertenencias y asistir a los niños en medio de la desesperación. Esa misma solidaridad es ahora la que impulsa la colecta para reunir donaciones y acompañar a la familia en uno de los momentos más difíciles que les tocó atravesar.
La campaña solidaria apunta principalmente a conseguir:
Ropa de abrigo para niños.
Calzado infantil.
Colchones y frazadas.
Ropa de cama.
Elementos básicos para el hogar.
Según indicaron vecinos de la zona, la niña de 9 años calza número 32, mientras que el niño de 7 años utiliza talle 30. También solicitan ropa para el menor de 3 años.
En Salta, los incendios domiciliarios suelen incrementarse durante los meses más fríos debido al uso de estufas, braseros y conexiones eléctricas precarias. En muchos casos, las familias afectadas dependen casi exclusivamente de la solidaridad de vecinos y organizaciones sociales para poder reconstruir parte de lo perdido.
La historia de esta familia de barrio Miguel Ortiz volvió a mostrar la rápida reacción de la comunidad salteña frente a situaciones de emergencia. A través de redes sociales, cadenas de WhatsApp y publicaciones barriales, decenas de personas comenzaron a compartir pedidos de ayuda para acercar donaciones y colaborar con lo que puedan.
Por estas horas, la prioridad sigue siendo que los tres niños puedan recuperar algo de estabilidad luego del dramático episodio que les tocó vivir. Mientras tanto, la familia intenta reorganizarse entre los restos del incendio y el apoyo de vecinos que no dudaron en tender una mano en medio de la tragedia.