Los cuerpos de Jorge Valconte y Franco Gómez llegaron durante la mañana de este viernes a la provincia de Salta y fueron recibidos por sus familias en medio de un profundo dolor. Ambos jóvenes habían fallecido tras la explosión e incendio ocurrido en la localidad de Perito Moreno, en la provincia de Santa Cruz, y su regreso marcó el inicio de las despedidas en sus respectivos hogares.
El arribo de los féretros generó escenas de fuerte conmoción entre familiares, amigos y vecinos que se acercaron para acompañar el último adiós. En el caso de Jorge Valconte, el velatorio se realizó en su vivienda de la localidad de Cerrillos, donde se vivieron momentos de extrema tristeza desde las primeras horas del día. Su madre sufrió una descompensación al momento de la llegada del cuerpo, por lo que debió recibir asistencia médica en el lugar.
En paralelo, Franco Gómez fue despedido en su casa del barrio Villa Floresta, en la ciudad de Salta, donde también se concentró una importante cantidad de allegados que se acercaron para acompañar a la familia en el difícil momento. El dolor fue compartido entre ambas familias, atravesadas por una pérdida repentina y trágica que generó un fuerte impacto en la comunidad.
La llegada de los cuerpos se produjo luego de varios días de espera, en los que los familiares siguieron de cerca las gestiones para el traslado desde la provincia de Santa Cruz. La distancia y las circunstancias del hecho demoraron el regreso, lo que aumentó la angustia y la incertidumbre en el entorno cercano de las víctimas.
El incendio en Perito Moreno, que derivó en la muerte de los dos jóvenes salteños, continúa siendo motivo de consternación tanto en Salta como en la localidad patagónica donde ocurrió el siniestro. Las causas del hecho aún forman parte de la investigación, mientras las familias atraviesan el duelo en medio de un profundo pedido de respeto y acompañamiento.
En la jornada previa también se había realizado la despedida de un niño de dos años que perdió la vida en el mismo episodio, lo que intensificó el impacto emocional de la tragedia. La seguidilla de velorios en tan poco tiempo profundizó el clima de tristeza en distintos puntos de la provincia.
En Cerrillos y Villa Floresta, el acompañamiento vecinal fue constante durante todo el día. Amigos, conocidos y allegados se acercaron para expresar sus condolencias y brindar apoyo a las familias, en una muestra de solidaridad que se replicó en ambos barrios.
El hecho dejó una marca profunda en la comunidad salteña, que sigue de cerca las repercusiones de la tragedia ocurrida en Santa Cruz. Mientras tanto, las familias de Jorge Valconte y Franco Gómez transitan horas de dolor, acompañadas por su entorno más cercano y en medio de un clima de respeto y recogimiento.