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Educación en alerta

El ausentismo escolar enciende una alarma en Salta

Más de 30.000 estudiantes presentan inasistencias frecuentes. La situación impacta de lleno en la continuidad escolar y enciende señales de preocupación en el sistema educativo.

El ausentismo escolar enciende una alarma en Salta

El ausentismo escolar volvió a encender las alarmas en el sistema educativo salteño. Un relevamiento reciente advierte que cerca del 30% de los estudiantes registra inasistencias reiteradas, una cifra que equivale a unos 38.000 alumnos con trayectorias en riesgo durante el ciclo lectivo 2024.

El dato no pasa desapercibido: uno de cada tres estudiantes del nivel secundario falta con frecuencia a clases, una situación que complica seriamente su continuidad dentro de la escuela. La problemática no solo impacta en el presente académico, sino que también condiciona el futuro educativo de miles de chicos y chicas en toda la provincia.

Al desglosar las cifras, el escenario resulta aún más preocupante. Un grupo significativo de estudiantes acumula niveles de inasistencia muy elevados. En el nivel secundario, alrededor del 4% supera las 30 faltas anuales, lo que representa más de 5.000 alumnos en situación crítica. A su vez, un 10% registra entre 20 y 29 inasistencias, mientras que otro 16% falta entre 15 y 19 días en el año.

Estos niveles de ausentismo no son menores: implican una pérdida considerable de días de clase y, en muchos casos, derivan en dificultades para sostener el ritmo de aprendizaje. La consecuencia directa suele ser la repitencia, el rezago escolar o incluso el abandono definitivo del sistema educativo.

En este contexto, la preocupación crece puertas adentro de las escuelas salteñas. Docentes y equipos directivos advierten que cada vez resulta más difícil sostener la regularidad en la asistencia, especialmente en el nivel secundario, donde los indicadores son más críticos.

A nivel nacional, la situación también refleja una tendencia similar. Más de la mitad de los estudiantes presenta entre 15 y 30 inasistencias por año, lo que evidencia que el problema excede a una sola jurisdicción y se instala como un desafío estructural del sistema educativo argentino.

Entre las razones que explican este fenómeno aparecen factores diversos. Las cuestiones de salud y los problemas familiares siguen teniendo peso, pero en los últimos años comenzó a crecer un motivo que preocupa especialmente: la falta de motivación. Cada vez más estudiantes reconocen que no asisten a clases simplemente porque no tienen ganas, un dato que refleja un vínculo debilitado con la escuela.

En Salta, este escenario abre interrogantes de fondo. Por un lado, se analiza si la baja en la matrícula responde a una caída en la natalidad, una tendencia que se viene registrando en distintas regiones del país. Por otro, se plantea una hipótesis más inquietante: que una parte importante del alumnado esté perdiendo el hábito de asistir regularmente a clases.

La combinación de estos factores configura un panorama complejo que exige respuestas. El ausentismo no solo afecta el rendimiento individual, sino que también impacta en el funcionamiento general de las escuelas y en la calidad del sistema educativo.

Mientras tanto, la cifra de 38.000 estudiantes con inasistencias frecuentes se instala como un llamado de atención concreto. Detrás de ese número hay trayectorias escolares que se vuelven frágiles y que requieren acompañamiento para evitar que se interrumpan. El desafío, ahora, es revertir una tendencia que crece y que pone en juego el presente y el futuro de la educación en Salta.

 


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