En 2025 se notificaron en la provincia 174 gestaciones en niñas y adolescentes menores de 15 años. De ese total, 111 ya finalizaron su embarazo y 54 continuaban cursando la gestación al 15 de enero de 2026, según datos relevados por las áreas operativas de salud.
La distribución por edad mostró 2 casos a los 11 años, 5 a los 12, 40 a los 13 y 127 a los 14, lo que representa un incremento respecto de 2024. En el 45% de los casos se consignó la edad del cogestante y, dentro de ese universo, el 90% era mayor que la gestante y el 24% correspondía a personas adultas.
Con estos indicadores como base, se realizó una mesa de trabajo intersectorial con el objetivo de fortalecer el abordaje integral de los embarazos en niñas y adolescentes menores de 15 años, analizar el impacto de las políticas públicas vigentes y definir líneas de acción conjuntas para el seguimiento de los casos.
El encuentro fue encabezado por la subsecretaria de Medicina Social, Gabriela Dorigato, y contó con la participación del secretario de Gestión Educativa, Alejandro Becker; la secretaria de Primera Infancia, Carina Iradi; la secretaria de Superintendencia de la Asesoría General de Incapaces, María Isabel Rodríguez; y la directora general de Educación Secundaria, Claudia García.
Durante la jornada se presentaron los resultados de la Hoja de Ruta Provincial de Atención Integral de Gestantes Menores de 15 años, una herramienta diseñada e implementada desde 2022. La exposición estuvo a cargo de la supervisora de Salud Adolescente, Ileana Fernández, y de la profesional María Echebehere.
La hoja de ruta organiza la intervención en distintos ejes: detección temprana del embarazo, consejería en opciones, acceso a anticoncepción inmediata post evento obstétrico y seguimiento integral de las gestantes, con abordaje sanitario, educativo y de protección de derechos.
Entre los indicadores analizados se incluyeron datos sobre captación y seguimiento de los casos, edad del cogestante, nivel de escolaridad y permanencia en el sistema educativo, así como trayectorias atravesadas por abandono escolar, violencia de género y abuso sexual infantil, consideradas dimensiones centrales para la intervención.
Tras la presentación, se avanzó en la definición de estrategias, entre ellas la conformación de una mesa intersectorial de seguimiento de casos para garantizar respuestas oportunas y coordinadas entre los distintos organismos.
Se acordó reforzar el monitoreo de la deserción escolar, el acompañamiento de las trayectorias educativas y la aplicación de criterios de flexibilidad en el cursado, de acuerdo con cada situación particular.