La llegada del invierno volvió a encender las alarmas en el sector industrial salteño. Empresarios de la provincia advirtieron que varias plantas podrían verse obligadas a reducir o incluso paralizar su producción si se profundizan las restricciones en el suministro de gas natural, un problema que, aseguran, el norte argentino arrastra desde hace años pese al crecimiento energético del país.
La preocupación fue planteada por la Unión Industrial de Salta, que cuestionó la falta de infraestructura para garantizar el abastecimiento energético hacia las provincias del NOA. Según remarcaron, el problema ya no pasa por la disponibilidad de gas, sino por las limitaciones en el sistema de transporte y distribución.
El vicepresidente de la entidad, Julio Fazio, sostuvo que actualmente Argentina produce más gas del que consume gracias al desarrollo de Vaca Muerta, pero señaló que gran parte de ese recurso no logra llegar de manera eficiente al norte del país por la falta de obras complementarias.
“Hoy sobra gas, pero faltan inversiones para transportarlo”, resumieron desde el sector industrial, donde aseguran que la situación refleja nuevamente las históricas asimetrías entre el centro del país y las provincias del norte argentino.
El escenario genera especial preocupación porque las restricciones suelen intensificarse durante los meses de bajas temperaturas, cuando aumenta fuertemente la demanda domiciliaria y el sistema prioriza el abastecimiento residencial por sobre la actividad industrial.
En Salta, distintas empresas ya comenzaron a analizar posibles planes de contingencia ante la posibilidad de cortes o limitaciones en el suministro. Algunas industrias dependen directamente del gas para sostener sus procesos productivos y cualquier interrupción puede provocar pérdidas millonarias o daños técnicos difíciles de revertir.
Uno de los sectores más vulnerables es el de la industria cerámica, donde los hornos deben mantenerse en funcionamiento constante. Un corte abrupto del suministro no solo obliga a frenar la producción, sino que además puede afectar gravemente los equipos y generar costos adicionales para volver a poner las plantas en marcha.
Desde la Unión Industrial remarcaron que el problema no requiere grandes obras estructurales, sino la finalización de mejoras pendientes en estaciones compresoras y puntos estratégicos del sistema energético nacional. Según explicaron, esas inversiones permitirían aumentar la presión y capacidad de transporte del gas hacia las provincias del norte.
La situación adquiere todavía mayor sensibilidad en un contexto económico complejo para el sector privado. Empresarios salteños señalaron que muchas industrias ya trabajan con márgenes reducidos debido a la caída del consumo, el aumento de costos y la desaceleración de la actividad económica.
En ese marco, cualquier incremento fuerte en el precio del gas o interrupción del suministro podría terminar de complicar la situación de numerosas empresas locales. Desde la entidad industrial advirtieron que alrededor de 20 mil puestos de trabajo dependen directamente de la actividad manufacturera en la provincia.
Otra de las preocupaciones está vinculada a la posibilidad de recurrir a importaciones de Gas Natural Licuado (GNL) para cubrir la demanda durante el invierno. Si bien esa alternativa aparece como una opción para evitar faltantes, los industriales sostienen que el costo sería prácticamente imposible de absorber para gran parte del sector productivo.
Según detallaron, mientras el gas proveniente de Vaca Muerta ronda valores cercanos a los 3 dólares por millón de BTU, el gas importado podría costar hasta nueve veces más, alcanzando cifras cercanas a los 27 dólares. Ese salto impactaría directamente en los costos de producción y dejaría a muchas empresas fuera de competencia.
“Con esos valores no se puede producir”, remarcaron desde el sector empresario, donde aseguran que un aumento semejante obligaría a detener plantas por inviabilidad económica.
El reclamo también vuelve a poner sobre la mesa la discusión por la infraestructura energética en el norte argentino. Pese al crecimiento de la producción nacional y los anuncios vinculados al autoabastecimiento energético, empresarios salteños consideran que la región continúa relegada en materia de inversiones estratégicas.
En los últimos años, distintas cámaras empresarias y gobernadores del NOA insistieron en la necesidad de ampliar gasoductos, reforzar estaciones compresoras y mejorar la conectividad energética para garantizar igualdad de condiciones productivas con otras regiones del país.
Mientras tanto, las industrias salteñas observan con preocupación el inicio de la temporada invernal y esperan definiciones urgentes para evitar un nuevo escenario de restricciones que afecte la producción, el empleo y la competitividad regional.