Negrita, la perrita que había sufrido un grave episodio de maltrato animal en Salta, murió como consecuencia de las heridas recibidas. Su fallecimiento generó indignación y renovó los pedidos de justicia por parte de vecinos y organizaciones proteccionistas.
El animal había sido golpeado presuntamente por su dueño y, pese a los esfuerzos para lograr su recuperación, no consiguió sobrevivir. La noticia provocó numerosas expresiones de repudio y reclamos para que el caso no quede impune.
Tras conocerse su muerte, proteccionistas y vecinos exigieron que la Justicia avance con la investigación, determine las responsabilidades correspondientes y aplique las sanciones previstas por la ley.
El caso volvió a poner en el centro de la discusión la violencia contra los animales y la importancia de denunciar este tipo de hechos. En Argentina, la Ley Nacional 14.346 establece sanciones para quienes cometen actos de maltrato o crueldad animal.
La muerte de Negrita dejó un nuevo reclamo de justicia y reavivó la preocupación por la necesidad de prevenir y castigar estas conductas.