Durante los días de calor intenso, los perros también sufren las altas temperaturas. A diferencia de las personas, no regulan el calor corporal a través del sudor, sino principalmente por el jadeo y a través de las almohadillas de las patas. Por eso, cuando el ambiente se vuelve muy caluroso, necesitan ayuda extra para mantenerse frescos.
Para qué sirve el ventilador cerca de la cama
El ventilador ayuda a mover el aire y reducir la sensación térmica en el lugar donde descansa el perro. No baja la temperatura real del ambiente, pero mejora la ventilación y puede aliviar el calor acumulado, especialmente durante la noche.
¿En qué situaciones es útil?
Este recurso puede ser beneficioso en algunos escenarios puntuales:
Durante olas de calor moderadas
En ambientes cerrados con poca circulación de aire
En casas sin aire acondicionado
Para perros jóvenes y sanos
Durante la noche, cuando el calor acumulado dificulta el descanso
¿Cómo usarlo de forma segura?
Para evitar riesgos para la salud del animal, es importante seguir algunas recomendaciones:
No apuntar el ventilador directamente al cuerpo o al rostro del perro
Ubicarlo a una distancia prudente, generando circulación general de aire
Evitar su uso continuo durante muchas horas seguidas
Apagarlo si el perro tiembla, se esconde o cambia de lugar constantemente
Permitir siempre que el perro pueda alejarse del flujo de aire
El perro debe poder elegir dónde descansar. Si evita la zona ventilada, no hay que forzarlo.