La Justicia salteña dispuso la prohibición del uso de bengalas de humo y otros elementos similares en el Monumento al General Martín Miguel de Güemes, en la capital provincial, en el marco de un amparo judicial que apunta a ordenar el uso del espacio público y prevenir nuevas situaciones de conflicto en una de las zonas más concurridas de la ciudad.
La decisión alcanza a uno de los puntos más elegidos por jóvenes, estudiantes y grupos sociales para celebraciones, encuentros y festejos nocturnos, donde en los últimos tiempos se registraron reiteradas quejas de vecinos por ruidos molestos, presencia de humo, música a alto volumen y concentraciones masivas durante fines de semana y fechas especiales. Según esos reclamos, la dinámica del lugar generó episodios de convivencia tensa entre quienes participan de las reuniones y quienes viven en las inmediaciones del monumento.
En ese contexto, el fallo judicial fue claro al establecer que el encendido de bengalas de humo o cualquier elemento de características similares en el predio constituye una conducta que puede encuadrarse como desobediencia a una orden judicial vigente. De esta manera, quienes incumplan la disposición podrán ser pasibles de sanciones, en el marco de las facultades previstas por la resolución.
A partir de la medida, se anticipó un refuerzo de los controles en la zona por parte de las fuerzas de seguridad, con el objetivo de garantizar el cumplimiento de la restricción y evitar nuevas situaciones de conflicto. La Policía de Salta difundió además un mensaje preventivo en el que advirtió que el incumplimiento de la normativa derivará en consecuencias legales por desobediencia judicial, en línea con lo dispuesto por la Justicia.
El Monumento a Güemes, ubicado en un punto estratégico de la ciudad, se consolidó en los últimos años como un espacio de encuentro social y celebración colectiva, especialmente en jornadas festivas, cierres de ciclo escolar y eventos estudiantiles. Sin embargo, ese mismo uso intensivo del espacio público generó debates recurrentes sobre los límites entre la recreación y el respeto por la tranquilidad de los barrios cercanos.
La intervención judicial se inscribe en ese escenario de tensiones urbanas, donde conviven distintas formas de apropiación del espacio público. Por un lado, la necesidad de garantizar el disfrute de los espacios abiertos como lugar de encuentro; por otro, la demanda de los residentes de la zona por condiciones de descanso adecuadas, especialmente durante la noche.
Con esta resolución, se busca establecer reglas más claras para el uso del Monumento a Güemes, en un intento por reducir los episodios de conflicto y promover una convivencia más ordenada. Las autoridades remarcan que el objetivo no es limitar las celebraciones, sino evitar prácticas que generen riesgos, contaminación ambiental momentánea o molestias reiteradas en el entorno urbano.
En los próximos días, se espera que los operativos de control se intensifiquen en el área, especialmente durante los fines de semana, cuando suele registrarse la mayor concentración de personas. La medida marca un nuevo capítulo en la regulación del uso de uno de los espacios más emblemáticos de la capital salteña, donde la convivencia entre celebración y descanso vuelve a quedar bajo la mirada de la Justicia y las fuerzas de seguridad.