La Cámara de Diputados de Salta aprobó una ley que obliga a garantizar el acceso al agua potable en recitales, espectáculos musicales y reuniones bailables de carácter masivo. La iniciativa busca prevenir problemas de salud vinculados con la deshidratación y establece sanciones económicas para quienes no cumplan con las disposiciones.
El proyecto, que había sido aprobado previamente por el Senado, recibió el respaldo de la Cámara Baja y fue remitido al Poder Ejecutivo para su promulgación. Entre las medidas previstas se encuentra la instalación de puestos de hidratación para que los asistentes puedan acceder a agua potable durante los eventos.
La propuesta generó un debate entre los legisladores sobre las responsabilidades de los organizadores privados y el papel del Estado en la prevención sanitaria. Mientras algunos defendieron la necesidad de proteger a quienes concurren a espectáculos multitudinarios, otros cuestionaron la incorporación de nuevas obligaciones en un contexto de dificultades para garantizar el suministro de agua en distintos sectores de la provincia.
La diputada Socorro Villamayor respaldó la iniciativa y advirtió sobre los riesgos que enfrentan las personas que participan de recitales y fiestas, especialmente cuando se desarrollan al aire libre o en predios sin infraestructura adecuada.
Según sostuvo, la falta de hidratación puede provocar descompensaciones y derivar en la atención de personas en las guardias hospitalarias. Por ese motivo, consideró necesario establecer reglas claras para los responsables de organizar estos encuentros.
La normativa contempla multas de entre $300.000 y $1,2 millones para quienes incumplan las obligaciones previstas. El objetivo es que el acceso al agua no dependa exclusivamente de la posibilidad de comprar bebidas dentro de los predios.
Sin embargo, la propuesta también recibió cuestionamientos. El diputado Franco Lastra sostuvo que la prioridad debería ser resolver los problemas de abastecimiento que afectan a barrios, parajes y municipios. Desde esa postura, consideró que la Legislatura debía atender primero las dificultades que atraviesan numerosos vecinos para acceder al servicio.
En la misma línea, el diputado Durand Cornejo cuestionó que se impongan obligaciones específicas a los empresarios y planteó que los municipios podrían asumir responsabilidades para facilitar el acceso al agua potable en este tipo de actividades.
María Elena Davids, por su parte, reclamó criterios precisos para determinar qué eventos serán considerados masivos. También cuestionó que se incorporen nuevas exigencias sin resolver las deficiencias estructurales del servicio de agua potable.
El diputado Sergio López propuso, además, evaluar la posibilidad de permitir que los asistentes ingresen con sus propias botellas de agua, ante las restricciones que suelen aplicar algunos organizadores privados para el ingreso de bebidas externas.
En contrapartida, Juan José Esteban y Frida Fonseca defendieron la necesidad de reforzar las medidas preventivas. Ambos señalaron la importancia de evitar situaciones de riesgo sanitario, especialmente entre los jóvenes que concurren a espectáculos de larga duración.
La diputada Soledad Farfán también acompañó el proyecto y destacó la importancia de garantizar agua de consumo sin costo. Durante el debate, recordó antecedentes vinculados con la seguridad en eventos multitudinarios y remarcó la necesidad de fortalecer la prevención.
Con la aprobación legislativa, la iniciativa quedó a la espera de su promulgación para avanzar hacia su implementación. La medida apunta a establecer condiciones mínimas de hidratación en recitales y fiestas masivas, con el propósito de reducir riesgos y proteger la salud de los asistentes.