Emiliano Durand salió al cruce de las quejas que recibe a diario por calles sin pavimentar. Reconoció que hay familias que llevan tiempo esperando intervenciones en sus cuadras, pero defendió el ritmo de trabajo señalando el estado en el que encontró la ciudad cuando asumió.
Según el jefe comunal, al comenzar su gestión heredó una red vial con el 80 por ciento de las arterias en muy malas condiciones. Esa fotografía inicial, sostuvo, obliga a priorizar y a avanzar de a poco en un escenario de atraso estructural que no se resuelve de un día para el otro.
Durand admitió que los vecinos le recuerdan que ya lleva dos años al frente del municipio y que todavía faltan obras en varios barrios. “Arrancamos de muy atrás”, fue la frase que usó para graficar la magnitud del problema que enfrentó desde el primer día.
El intendente explicó que el municipio mantiene obras en simultáneo en distintas zonas de la ciudad. Sin embargo, aclaró que reparar un tramo no alcanza para bajar de golpe el volumen total de deterioro: mientras se interviene una calle, otras siguen degradándose por el uso diario y las condiciones climáticas.
Como ejemplo del método de trabajo, mencionó el casi completo pavimentado de barrio Limache, ejecutado con maquinaria propia del municipio. En intervenciones de gran escala, dijo, se arma una base operativa en el mismo lugar para evitar el traslado constante de equipos y ganar eficiencia.
Durand insistió en que el plan de obras sigue adelante pese a las dificultades y a la dimensión del atraso recibido. El desafío, según planteó, es sostener el ritmo de reparación en una ciudad donde el estado de las calles todavía genera reclamos cotidianos de los vecinos.
Con información de Aries FM