Pasadas las 10, la vicepresidente Victoria Villarruel arribó a la Catedral Basílica acompañada por el gobernador Gustavo Sáenz y otras autoridades locales.
La presencia de la funcionaria nacional se enmarca en el calendario tradicional de esta celebración, que combina la solemne Misa Estacional con la posterior procesión por el centro de la ciudad.
La ceremonia religiosa es presidida por el nuevo nuncio apostólico en Argentina, monseñor Michael Wallace Banach.
El encuentro congrega a peregrinos y devotos que llegan desde distintos puntos del territorio salteño y también desde provincias vecinas, en un clima de profunda devoción. Después de la misa, está previsto que la vicepresidenta se sume a la tradicional procesión del Señor y la Virgen del Milagro.
El recorrido atraviesa las principales calles de la capital y suele concentrar una importante cantidad de fieles que acompañan las imágenes con cantos y oraciones.
La festividad del Señor del Milagro constituye un momento central en el calendario religioso de Salta. Cada 15 de septiembre, la ciudad se detiene para honrar esta tradición que atraviesa generaciones y que combina fe, identidad local y encuentro comunitario.
La presencia de autoridades nacionales y provinciales en la Catedral refuerza el carácter institucional que suelen tener estos actos. Al mismo tiempo, el foco permanece puesto en los miles de salteños y visitantes que participan de manera activa en la misa y en el posterior recorrido procesional.
Con la llegada de Villarruel y el desarrollo de la Misa Estacional, la jornada de este martes se consolida como uno de los momentos más esperados de la celebración. La procesión, que se extiende por las calles de la ciudad, promete reunir una vez más a una multitud de devotos en torno a las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro.