Video: PAPELÓN DE RIVER EN SALTA
18/07/2026. El Millonario fue derrotado 3-1 de manera justa, siendo superado por un rival que le jugó muy inteligentemente y le expuso todas sus falencias.
Refuerzos de jerarquía, negociaciones grandes, un estilo que prometía asentarse en el primer momento importante consecutivo de trabajo... Nada de eso pesó: el estreno en el semestre terminó siendo un papelón rotundo con eliminación contra Aldosivi en los 16vos de final de la Copa Argentina.
Una piña tremenda y tempranera que es difícil de digerir y que, cuando apenas promedia julio, lo deja insólitamente sin uno de los grandes objetivos anuales.
Tan flojo fue el nivel que el endulzamiento ocular de ver la magia de Messi, la pegada de Enzo Fernández y el talento de Julián duró apenas media hora: cuando Cordero empujó el centro de Laurelli y los marplatenses se pusieron 2-0, empezó a sonar desde las cuatro tribunas el “movete, River, movete” (en el ST, “jugadores”) y el Chacho mandó a que aceleraran el calentamiento Lucas Beltrán y Arambarri. Entraron sin siquiera esperar al entretiempo de lo pobre que era lo que se estaba viendo en cancha. Nada pudieron cambiar.
Es que era prácticamente imposible torcer el escandaloso partido que jugó River. Porque no es que fue derrotado en una ráfaga y sin merecimiento: fue derrotado 3-1 de manera justa, siendo superado por un rival que le jugó muy inteligentemente y le expuso todas sus falencias. Dos líneas de cuatro muy bien plantadas, mucho juego por afuera y rápido, un mediocampo que anuló totalmente a los creativos... Fue una masterclass de Damonte en una noche salteña soñada para la parte amarilla y verde de Mar del Plata.
Tomás Fernández, que hizo inferiores en Boca y tuvo seis préstamos hasta que quedó libre a fines del año pasado, fue el MVP con un doblete inolvidable. Pero la clave de Aldosivi pasó por explotar la banda derecha de River que tuvo a un Giovanni González de olvidable presentación oficial: el uruguayo, 31 años, refuerzo en este mercado desde Rusia, la pasó pésimo toda la noche en defensa con Laurelli y no pudo terminar efectivamente ninguno de sus desbordes.