Daniel Melingo, uno de los músicos más originales de la escena argentina y cofundador de Los Twist, murió este martes a los 68 años. El artista falleció en su domicilio mientras atravesaba una enfermedad respiratoria por la que recibía cuidados paliativos. Su partida deja un legado que atravesó el rock, el tango y la música popular durante más de cuatro décadas.
Cantante, compositor, multiinstrumentista y dueño de un estilo inconfundible, Melingo construyó una carrera marcada por la búsqueda constante y la experimentación. Si bien alcanzó gran popularidad en los años 80 como integrante de la explosión del rock nacional, con el paso del tiempo se consolidó como una de las figuras más destacadas del tango contemporáneo.
Nacido en Buenos Aires el 22 de octubre de 1957, su vínculo con la música comenzó desde muy chico. Estudió guitarra clásica, clarinete, armonía y composición, una formación que le permitió desarrollar una identidad artística propia y moverse con naturalidad entre distintos géneros.
Durante el final de la última dictadura militar se radicó en Brasil, donde integró la banda de Milton Nascimento. Al regresar al país se sumó a Los Abuelos de la Nada, compartiendo escenario con músicos que luego se convertirían en referentes del rock argentino.
En 1982 fundó Los Twist junto a Pipo Cipolatti. La banda irrumpió con una propuesta irreverente, mezclando rockabilly, humor y letras cargadas de ironía, y rápidamente se transformó en uno de los grupos más representativos de la década. Canciones como "Hulla Hulla" y "Cleopatra (La reina del Twist)" quedaron entre los clásicos del rock nacional.
Su recorrido también incluyó una destacada participación en la banda de Charly García, formando parte de una de las etapas más recordadas del músico y participando del histórico álbum Piano Bar.
A mediados de los años 90 comenzó el giro que definiría el resto de su carrera. Melingo se volcó al tango con una mirada diferente, incorporando elementos teatrales, una interpretación muy personal y una estética influenciada por el lunfardo y los personajes urbanos. Con discos como Tangos Bajos, Ufa, Santa Milonga y Maldito Tango, logró reconocimiento tanto en Argentina como en Europa, donde desarrolló gran parte de su actividad artística.
Su voz áspera, su manera particular de interpretar y una propuesta alejada de los formatos tradicionales lo convirtieron en una referencia del tango contemporáneo y en un artista admirado dentro y fuera del país. A lo largo de su carrera compartió proyectos con figuras de distintos géneros y recibió importantes reconocimientos por su aporte a la cultura argentina.
Hasta sus últimos días continuó trabajando en nuevos proyectos. Entre ellos se encontraba una nueva versión de Tangos Bajos, realizada junto a decenas de músicos invitados, además de un documental sobre la influencia africana en la música popular argentina y otros emprendimientos personales.
Con su muerte, la música argentina despide a un artista que nunca dejó de reinventarse. Su obra, capaz de tender puentes entre el rock y el tango, marcó a distintas generaciones y dejó una huella que trasciende estilos y épocas.