Marcelo Gallardo dejó en claro que su ciclo al frente de River Plate llegó a su fin. A través de un video difundido en redes sociales, el entrenador más ganador de la historia del club anunció su renuncia y confirmó que dirigirá su último partido este jueves, cuando el equipo reciba a Banfield por la séptima fecha del Torneo Apertura. Será una despedida formal ante los hinchas, que podrán reconocer su trayectoria en el estadio Monumental.
El final de este segundo ciclo de Gallardo estuvo marcado por la irregularidad del equipo y una racha preocupante: diez derrotas en los últimos quince partidos. La reciente caída frente a Vélez Sarsfield profundizó la crisis futbolística y aceleró la decisión del “Muñeco” de dar un paso al costado. Pese a ello, el entrenador quiso mantener una salida ordenada y anunció que permanecerá en el banco hasta su despedida oficial.
En el video, Gallardo se dirigió a los simpatizantes para agradecer su apoyo a lo largo de los años y explicar que su decisión responde a un momento de agotamiento y la necesidad de permitir que el club encuentre un nuevo rumbo. Su mensaje tuvo un tono emotivo, reflejando la conexión histórica que mantiene con la institución y sus seguidores.
El segundo ciclo del “Muñeco” arrancó con la intención de repetir los éxitos de su primera etapa, donde River Plate ganó títulos nacionales e internacionales y consolidó a Gallardo como un referente del club. Sin embargo, las dificultades se hicieron evidentes con los resultados: errores tácticos, inconsistencias en el rendimiento del equipo y derrotas que marcaron un tramo final complicado.
La despedida frente a Banfield será más que un partido: servirá como cierre simbólico de una era y un reconocimiento al legado de Gallardo. Los hinchas podrán aplaudir su trayectoria y valorar los momentos de gloria que dejó durante años, a pesar de los últimos tropiezos. Para el club, la salida del entrenador plantea un desafío inmediato: definir un sucesor y reorganizar el plantel para retomar la estabilidad futbolística que caracterizó los ciclos anteriores.
En resumen, el adiós de Marcelo Gallardo marca el cierre de un capítulo histórico en River Plate. Su huella queda en los títulos, en la identidad futbolística que imprimió al equipo y en la memoria de los hinchas, mientras que el club deberá ahora mirar hacia adelante y buscar un nuevo rumbo para su próximo ciclo.