La temporada 2026 de la Fórmula 1 empieza a tomar forma y Alpine eligió un escenario poco convencional para levantar el telón. Este viernes 23 de enero, el equipo francés presentará oficialmente su nuevo monoplaza, el A526, en un evento privado montado sobre un crucero que navegará frente a la costa de Barcelona. La puesta en escena tendrá como una de sus caras principales a Franco Colapinto, llamado a ocupar un rol central dentro del proyecto deportivo.
Lejos de una presentación tradicional en fábrica o circuito, Alpine apostó por una experiencia de alto impacto visual y simbólico, pensada para marcar presencia desde el inicio del año y reforzar su identidad en una Fórmula 1 cada vez más atravesada por el marketing, la imagen y la narrativa alrededor de los equipos. El lanzamiento combinará espectáculo, invitados selectos y una fuerte exposición mediática.
El evento se realizará a bordo de una embarcación provista por MSC, socio estratégico de la escudería, y contará con la presencia de representantes de patrocinadores y figuras clave del paddock. El foco no estará puesto únicamente en el auto, sino también en la dupla de pilotos que liderará el proyecto: Colapinto y el francés Pierre Gasly, quienes compartirán el centro de la escena durante la presentación.
Para Alpine, el A526 representa mucho más que un simple cambio de diseño. El nuevo monoplaza es la base de una temporada en la que el equipo buscará dejar atrás un 2025 irregular y recuperar protagonismo dentro de una grilla cada vez más competitiva. En ese camino, la estructura deportiva también dirá presente en el lanzamiento, con la participación de Flavio Briatore, asesor del equipo, y Steve Nielsen, jefe de escudería.
La elección de Colapinto como una de las figuras visibles del evento no es casual. El piloto argentino atraviesa un momento clave de su carrera y comienza el año bajo los reflectores, en un contexto que combina expectativa, presión y oportunidades. La presentación del A526 será su primer gran acto formal de la temporada, un punto de partida simbólico antes de que llegue lo verdaderamente importante: la competencia en pista.
Aunque el lanzamiento tendrá un tono festivo y cinematográfico, puertas adentro el objetivo es claro. Alpine apunta a construir un proyecto sólido, con bases técnicas y deportivas que le permitan ser más regular y competitivo a lo largo del calendario. El nuevo auto será la herramienta principal para ese desafío y su debut marca el inicio de un proceso que se evaluará carrera tras carrera.
Con el crucero como escenario y el Mediterráneo como telón de fondo, Alpine buscará enviar un mensaje claro al resto de la Fórmula 1: hay una nueva etapa en marcha. Para Colapinto, será el primer paso visible de un año que puede resultar determinante, con la ilusión intacta y la mirada puesta en transformar la expectativa del lanzamiento en resultados concretos cuando se apaguen las luces y empiece la acción.