Los mercados internacionales arrancaron la semana con fuertes señales de pánico financiero. La bolsa de Tokio cayó 5,2% mientras suben con fuerza el petróleo y la volatilidad, en medio de la incertidumbre global provocada por la guerra en Medio Oriente.
El índice Nikkei 225 se llegó a desplomar 6,59% en la apertura, reflejando el nerviosismo de los inversores ante el riesgo de una escalada del conflicto y su impacto sobre el suministro energético mundial aunque morigeró la caída al cierre en -5,4%. Por su parte, el índice KOSPI de Seúl retrocedió 5,9%.
El tono negativo también se replicó en China: el Shanghai Composite de la bolsa de Shanghái y el Hang Seng de Hong Kong cayeron -0,6% y -1,35% respectivamente. La situación genera especial preocupación en Japón, la cuarta economía del mundo, que además es el quinto mayor importador de crudo, con cerca del 95% de su abastecimiento proveniente de Medio Oriente.
Ante este panorama, la primera ministra japonesa Sanae Takaichi informó que el país dispone de reservas estratégicas equivalentes a 254 días de consumo interno. Según reportó la agencia Kyodo News, el gobierno evalúa liberar parte de esas reservas para estabilizar el mercado.
La dependencia energética también alcanza a Corea del Sur, que se ubica como el cuarto mayor importador de petróleo del mundo, en un contexto global en el que China continúa siendo el principal comprador de crudo a nivel internacional.
Otros indicadores que despiertan alerta en los mercados
El clima negativo también se refleja en los futuros de Wall Street, que anticipan una jornada complicada para las bolsas estadounidenses, con caídas que ya se encuentran casi 2% abajo en la previa de las operaciones.
La tensión también quedó reflejada en el VIX, conocido como el “índice del miedo”, que saltó 12% hasta los 29,43 puntos, una señal de que el mercado espera fuertes oscilaciones en los activos financieros, para luego moderarse en un alza superior al 8%.
En paralelo, el sector energético registraba movimientos extremos. El crudo West Texas Intermediate llegó a dispararse hasta 25,17%, aunque al momento de la nota avanza más de 11% mientras que el Brent llegó a subir 24,29%, para moderarse en alza del 13% en medio de temores por posibles interrupciones en la producción y transporte de petróleo. Otros combustibles también mostraban fuertes alzas: la gasolina subió hasta 11,5% y el gas natural avanzó 6,2%, reflejando el impacto directo del conflicto sobre el mercado energético.
En contraste, algunos activos considerados refugio registraban caídas. El oro cede 0,8% mientras que la plata pierde 0,05%. En el mercado agrícola, en cambio, predominaban las subas: el trigo avanza 0,75%, el maíz subía 1,87% y la soja registraba una mejora de 1,32%, en un contexto de incertidumbre global que suele impulsar los precios de las materias primas.
La combinación de bolsas en caída, petróleo en fuerte alza y volatilidad creciente refleja el impacto inmediato que la guerra en Medio Oriente está teniendo sobre los mercados financieros, que temen un escenario de mayor inflación, interrupciones energéticas y desaceleración económica global.