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Mundial 2026

Argentina empata con Cabo Verde en un partido chivísimo y sufre para sellar el pase a octavos

La Scaloneta iguala 2 a 2 ante la revelación africana en un encuentro lleno de tensión.

Argentina empata con Cabo Verde en un partido chivísimo y sufre para sellar el pase a octavos

Con un golazo de Lionel Messi en los noventa reglamentarios y otro de Lisandro Martínez en el tiempo suplementario, la Scaloneta lucha con Cabo Verde para meterse entre los ocho mejores de la Copa del Mundo.

El camino en la Copa del Mundo no da respiro y la Selección Argentina afronta una verdadera batalla táctica en los noventa minutos definitivos de la fase de grupos. Tras un arranque prometedor donde el equipo de Lionel Scaloni logró imponer condiciones, Cabo Verde plantó bandera y le pellizcó un empate que encendió las alarmas en el banco celeste y blanco. Con el resultado clavado en un uno a uno que muerde los nervios de los hinchas, el combinado nacional se ve forzado a quemar las naves para asegurar el boleto directo a la próxima instancia del certamen.

La historia había arrancado de la mejor manera gracias a una genialidad del de siempre. Cuando el reloj marcaba los 28 minutos de la primera mitad y el partido se presentaba cerrado, Lionel Messi frotó la lámpara y sacó un zurdazo espectacular desde afuera del área que se clavó al ángulo, desatando la locura en las tribunas colmadas de fanáticos argentinos. Hasta ese momento, la ventaja era justa porque la Albiceleste manejaba los hilos del mediocampo, durmiendo la pelota y triangulando ante la desesperación del elenco africano.

Sin embargo, el balde de agua fría llegó apenas comenzado el complemento. El conjunto de Cabo Verde, lejos de achicarse por el escenario y los nombres propios del rival, aprovechó una desatención en la última línea argentina y capitalizó una contra letal para poner la igualdad. El impacto se sintió fuerte en el ánimo del equipo, que perdió la fluidez de los pases y empezó a chocar contra una muralla defensiva muy bien armada, obligando a recalcular la estrategia sobre la marcha para recuperar el protagonismo.

Ante la falta de claridad y el desgaste físico evidente de varios futbolistas, Scaloni no dudó en meter mano en el equipo y pateó el tablero con cuatro variantes de peso en simultáneo. El director técnico dispuso los ingresos de Julián Álvarez, Nicolás González, Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico, buscando piernas frescas y mayor profundidad por las bandas. Salieron de la cancha Lautaro Martínez, Rodrigo de Paul, Facundo Medina y Thiago Almada, en una apuesta clara por recuperar la verticalidad y romper el cerrojo que propuso el técnico rival.

Con el tiempo jugando en contra y los octavos de final en la mira, Argentina empuja con más amor propio que juego asociado, sabiendo que un descuido atrás podría costar carísimo. El ingreso de la Araña Álvarez le dio otra movilidad al ataque, arrastrando marcas y habilitando espacios para las trepadas de los laterales, mientras que Paredes intenta adueñarse del círculo central para repartir juego con criterio. Quedan los últimos cartuchos de una noche dramática donde la Selección necesita apelar a su mística para destrabar el encuentro y seguir firme en la defensa del título.


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