Boca se llevó un Superclásico muy disputado al vencer 1 a 0 a River en el estadio Monumental, en un duelo correspondiente a la fecha 15 del Torneo Apertura 2026. El único gol de la tarde llegó en el cierre del primer tiempo, con una ejecución precisa de Leandro Paredes desde el punto penal, suficiente para inclinar la balanza en un partido parejo y de pocas concesiones.
El conjunto visitante aprovechó al máximo uno de los pocos momentos de claridad que tuvo en la etapa inicial. En un trámite trabado, donde predominó la fricción y el juego cortado, Boca encontró la ventaja en tiempo de descuento tras una mano dentro del área. Paredes se hizo cargo con categoría y definió con un remate alto, imposible para el arquero.
Antes de ese desenlace, el partido había mostrado escasas situaciones. Boca insinuó primero con un pase largo de Paredes que dejó bien posicionado a Miguel Merentiel, aunque la defensa logró cerrar a tiempo. River respondió con un intento desde afuera que no encontró dirección, en uno de los pocos avances claros del local.
Recién sobre el final del primer tiempo se vieron las acciones más peligrosas. River tuvo una chance con un remate que pasó cerca del ángulo, mientras que Boca generó una oportunidad muy clara en los pies de Merentiel, que no logró definir en el mano a mano. En ese contexto, el penal terminó siendo determinante para romper el cero.
En el complemento, River salió a buscar el empate con mayor decisión, pero le costó traducir la posesión en situaciones concretas. Boca, en cambio, se mostró más cómodo para aprovechar los espacios y tuvo varias chances para ampliar la diferencia, especialmente en los primeros minutos tras el descanso.
El equipo local generó aproximaciones con centros y remates desde media distancia, aunque sin precisión en la definición. Boca respondió con transiciones rápidas y encontró en Exequiel Zeballos una vía de peligro constante por el sector izquierdo, obligando a intervenir al arquero en más de una ocasión.
Con el correr de los minutos, el partido se volvió abierto, pero sin demasiada claridad en los metros finales. River insistió con envíos al área y algunas jugadas colectivas, mientras que Boca apostó a sostener la ventaja con orden defensivo y salidas rápidas.
Sobre el cierre, una jugada polémica dentro del área visitante generó reclamos del lado local, aunque no fue sancionada como penal. Esa acción marcó el último momento de tensión en un encuentro que ya se encaminaba al triunfo de Boca.
Con este resultado, el “Xeneize” extendió su racha positiva y sumó su segundo Superclásico consecutivo, consolidando un presente sólido en el torneo. Además, se mantiene en puestos de clasificación y con margen para seguir creciendo en la recta final de la fase.
River, por su parte, dejó pasar una oportunidad importante para afirmarse en la tabla y deberá recuperarse rápidamente para no perder terreno en la pelea. En un campeonato parejo, cada punto empieza a pesar, y este clásico dejó una señal clara: la eficacia puede marcar la diferencia incluso en los partidos más cerrados.