Central Norte volvió a dejar una imagen preocupante en la Primera Nacional. Esta vez fue derrota 2 a 0 frente a Deportivo Morón en condición de visitante, un resultado que lo mantiene sin triunfos ni goles en el arranque del campeonato y lo ubica entre los últimos puestos de la Zona A.
El conjunto dirigido por Adrián Bastía no logra hacer pie en el torneo de ascenso más competitivo del fútbol argentino. En tres presentaciones, el equipo salteño cosechó dos caídas y un empate, con el agravante de que todavía no pudo romper el cero en el arco rival. La falta de contundencia y los errores puntuales en momentos clave comienzan a encender luces de alerta en el mundo azabache.
En la provincia de Buenos Aires, el trámite del partido tuvo un desarrollo que, por momentos, parecía ofrecerle a Central Norte alguna esperanza. Durante el primer tiempo, el equipo mostró orden en la mitad de la cancha, intentó cerrar los espacios y resistió los avances del local. Sin embargo, esa postura defensiva no se tradujo en peligro en el área contraria. El cuervo insinuó más de lo que concretó y volvió a evidenciar dificultades para generar situaciones claras.
Deportivo Morón asumió el protagonismo con mayor decisión. Con manejo de pelota y amplitud por las bandas, fue empujando a Central contra su propio campo. Aun así, la etapa inicial se cerró sin goles gracias a intervenciones correctas del fondo visitante y algunas respuestas seguras del arquero.
El quiebre llegó en el complemento. En el arranque del segundo tiempo, Central Norte tuvo la oportunidad más nítida de la tarde. Tras un contraataque rápido, Francisco Borda quedó mano a mano con el arquero Julio Salvá, pero el remate fue contenido por el guardameta. Esa jugada pudo haber cambiado el rumbo del encuentro. No fue gol y, en el fútbol de la Primera Nacional, esas ocasiones suelen pagarse caro.
Minutos después, Deportivo Morón encontró la ventaja con un remate de Santiago Kubiszyn que se clavó en un ángulo, imposible para el arquero Vázquez. El 1 a 0 golpeó fuerte a Central Norte, que sintió el impacto anímico y perdió claridad en el traslado de la pelota. A partir de allí, el partido se le hizo cuesta arriba.
La situación se complicó aún más cuando el árbitro sancionó penal tras una infracción en el área visitante. Desde los doce pasos, Olivares no falló y marcó el 2 a 0 que prácticamente sentenció la historia. Con la diferencia ampliada, el equipo bonaerense manejó los tiempos y hasta pudo estirar la ventaja con un remate que se estrelló en el palo.
Central Norte intentó reaccionar, pero lo hizo con más voluntad que ideas. Las imprecisiones en los pases, la falta de conexión entre líneas y la escasa profundidad en los últimos metros volvieron a quedar en evidencia. El equipo tuvo alguna aproximación aislada, aunque nunca logró comprometer seriamente al arquero rival.
El balance del arranque en la Primera Nacional es preocupante. Más allá de los resultados, lo que inquieta es la dificultad para generar juego ofensivo y la fragilidad cuando el rival acelera. En un torneo largo y parejo, sumar confianza desde el inicio suele ser clave para no quedar relegado en la pelea por los puestos de clasificación.
Además, el calendario no le da respiro al cuervo. La cuarta fecha fue suspendida, por lo que el plantel tendrá un parate obligado antes de volver a competir. Ese tiempo puede convertirse en una oportunidad para ajustar detalles, recuperar jugadores y trabajar en la definición, uno de los déficits más marcados en estas primeras jornadas.
El próximo compromiso será nuevamente fuera de casa, ante Los Andes, por la quinta fecha. No será un desafío sencillo. En la Primera Nacional cada punto se disputa como una final, y los equipos que no logran sumar en el arranque suelen cargar con esa presión durante buena parte del campeonato.
Para Central Norte, la urgencia pasa por encontrar el gol. Sin convertir, cualquier error defensivo se transforma en un problema difícil de remontar. El cuerpo técnico deberá buscar variantes que le den mayor peso ofensivo y, al mismo tiempo, sostener la solidez en el fondo para no regalar ventajas.
En el entorno del club hay preocupación, pero también confianza en que el plantel puede revertir la situación. El torneo recién comienza y el margen de recuperación existe. Sin embargo, el tiempo en la Primera Nacional corre rápido y la tabla no espera.
El cuervo necesita dar una señal en la próxima presentación. No solo para sumar puntos, sino para cambiar la imagen y recuperar la confianza. En un campeonato tan exigente, cada partido marca tendencia. Y hoy, la tendencia indica que Central Norte deberá reaccionar cuanto antes si quiere ser protagonista y no sufrir desde temprano en la temporada.