La FIFA alcanzó un récord histórico de ingresos con el Mundial 2026 al recaudar USD 15.000 millones, un 36% más que los USD 11.000 millones previstos antes del inicio del torneo. La edición organizada por Estados Unidos, México y Canadá se convirtió en la más rentable de la historia y fortaleció la posición política de Gianni Infantino al frente del organismo.
El presidente de la FIFA comunicó la cifra durante una reunión con las federaciones afiliadas. Allí confirmó que la competencia superó ampliamente la meta presupuestaria fijada para el certamen y dejó abierta la posibilidad de una futura redistribución de recursos entre las asociaciones nacionales.
Cómo logró la FIFA una recaudación récord
El crecimiento respondió principalmente a la venta de entradas y a los programas de hospitalidad. Una parte importante provino del mercado secundario de tickets, donde la FIFA percibió una comisión del 15% al comprador y otro 15% al vendedor por cada operación.
Ese mecanismo permitió capitalizar el fuerte interés por los partidos decisivos y elevó la recaudación por encima de todas las previsiones elaboradas antes del comienzo de la Copa del Mundo.
Las federaciones también podrían recibir parte de los ingresos
El impacto económico del torneo no quedaría exclusivamente en manos de la FIFA. Aunque el organismo todavía no definió el esquema de distribución, las federaciones nacionales podrían acceder a una parte del aumento presupuestario generado por el campeonato.
Los detalles del reparto permanecen bajo análisis, pero la mejora financiera amplía el margen para incrementar los recursos destinados a las asociaciones miembro.
Infantino fortaleció su posición pese a las polémicas
El resultado también representó un respaldo para Gianni Infantino, quien busca la reelección prevista para marzo y ya recibió más de 200 promesas de apoyo entre las federaciones afiliadas.
Ese escenario tomó mayor relevancia después de varias controversias que atravesaron el campeonato. La principal surgió tras la decisión de retirar la tarjeta roja que había recibido el delantero estadounidense Folarín Balogun frente a Paraguay en los octavos de final.
La medida despertó críticas luego de que distintos sectores interpretaran que la FIFA había cedido a presiones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El organismo rechazó esa versión y sostuvo que la resolución correspondió exclusivamente a su comité disciplinario.
Estados Unidos apunta al Mundial 2038
El éxito económico del torneo también impulsó la intención de Estados Unidos de volver a organizar una Copa del Mundo. La próxima edición abierta a candidaturas será la de 2038, mientras el gobierno estadounidense ya manifestó su interés en presentar una propuesta.
Durante una recepción oficial, Donald Trump expresó ese objetivo con una frase que tuvo amplia repercusión: "Deberían elegir de nuevo a Estados Unidos. Esta vez dejaremos fuera a Canadá y México".
En paralelo, el país también mantiene conversaciones con la FIFA para organizar el Mundial de Clubes 2029.
La final también reflejó el impacto económico del torneo
La definición entre Argentina y España, disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, volvió a exhibir el potencial comercial del campeonato. Hasta la noche previa al encuentro continuaban disponibles en el sitio oficial de la FIFA distintos paquetes de hospitalidad y experiencias VIP.
La propuesta más exclusiva permitió acceder al "Salón del Trofeo", con un precio de USD 34.500 por persona, una cifra que sintetizó el nivel de demanda y el fenómeno económico que acompañó a la Copa del Mundo 2026.