Tomás Etcheverry dejó una muy buena imagen en el Masters 1000 de Montecarlo, pese a quedar eliminado en los octavos de final tras perder frente al español Carlos Alcaraz, actual número uno del mundo y defensor del título. El argentino dio pelea durante más de dos horas de juego, pero no le alcanzó y terminó cayendo por 6-1, 4-6 y 6-3.
El arranque del partido fue claramente favorable para el español, que impuso condiciones desde el primer momento. Con un tenis agresivo y preciso, Alcaraz quebró el servicio de Etcheverry en tres oportunidades y se llevó el primer set con un contundente 6-1, marcando una diferencia que parecía difícil de revertir.
Sin embargo, lejos de caerse, el argentino reaccionó en el segundo parcial y mostró su mejor versión. Ajustó su juego, mejoró la efectividad con el saque y comenzó a incomodar al líder del ranking con peloteos largos y bien trabajados. Así, logró dos quiebres clave que le permitieron adelantarse 4-1 y manejar el ritmo del set.
Aunque Alcaraz intentó recuperar terreno y estuvo cerca de emparejar el marcador, Etcheverry mantuvo la calma en los momentos decisivos. Sostuvo sus turnos de servicio y cerró el set por 6-4, estirando la definición a una tercera manga y generando expectativa por una posible sorpresa.
En el set decisivo, el español volvió a marcar diferencias desde el inicio. Un quiebre temprano le permitió adelantarse 3-0 y manejar el desarrollo con mayor tranquilidad. A partir de allí, Alcaraz sostuvo su saque sin sobresaltos y terminó sellando la victoria con un 6-3 final.
Más allá de la derrota, el rendimiento de Etcheverry vuelve a confirmar su crecimiento dentro del circuito ATP. El argentino mostró carácter, solidez y capacidad para competir de igual a igual ante uno de los mejores jugadores del mundo, ratificando el buen momento que atraviesa en la temporada.
En su camino hasta los octavos de final, había conseguido triunfos importantes que respaldaban su presente. Venía de superar al búlgaro Grigor Dimitrov y al francés Térence Atmane, resultados que lo posicionaron nuevamente como un rival peligroso en este tipo de torneos.
Por el lado de Alcaraz, el español continúa firme en la defensa del título en Montecarlo y en la búsqueda de seguir consolidando su dominio en el circuito. En la próxima instancia se medirá ante el kazajo Aleksandr Bublik, quien avanzó tras vencer en sets corridos al checo Jiri Lehecka.
La jornada también dejó otros resultados destacados en el Masters 1000. El italiano Jannik Sinner, número dos del mundo, superó en un duro encuentro al checo Tomas Machac en tres sets y se metió en cuartos de final. Allí enfrentará al canadiense Félix Auger-Aliassime, que avanzó tras el retiro del noruego Casper Ruud.
Además, el brasileño Joao Fonseca protagonizó una de las sorpresas del día al derrotar con autoridad al italiano Matteo Berrettini, logrando así meterse por primera vez entre los ocho mejores de un torneo de esta categoría.
Con este panorama, el Masters de Montecarlo entra en su etapa decisiva, con los principales candidatos todavía en carrera y varios nombres que buscan dar el golpe. Etcheverry, por su parte, se despide con sensaciones positivas y la certeza de que está en condiciones de competir en la elite del tenis mundial.