Franco Colapinto terminó 14° en el Gran Premio de Países Bajos de Fórmula 1, en el circuito de Zandvoort, después de una carrera que había comenzado de manera prometedora pero quedó condicionada por una severa sanción. El piloto argentino recibió un drive through por una infracción bajo banderas amarillas, una penalización que lo obligó a atravesar la calle de boxes y le hizo perder posiciones cuando se encontraba en condiciones de luchar por los puntos.
Tras finalizar la competencia, el piloto de Alpine manifestó su enojo por la decisión de los comisarios y consideró que la sanción fue excesiva para las circunstancias en las que se produjo la maniobra.
“Castiga muchísimo. Me comprometió toda la carrera. No tenía velocidad en las curvas para seguir de cerca a los otros autos. Me complicó toda la carrera”, expresó Colapinto después de la competencia.
El argentino había largado desde el 14° lugar, pero rápidamente consiguió avanzar posiciones. En una gran primera vuelta llegó hasta el décimo puesto y quedó momentáneamente dentro de la zona de puntos, en lo que parecía ser una oportunidad importante para Alpine.
Sin embargo, la maniobra que le permitió progresar terminó siendo también el origen de la penalización que marcaría el resto de su carrera.
Colapinto superó a Gabriel Bortoleto y Nico Hülkenberg en la curva tres y también logró avanzar ante Yuki Tsunoda. En ese momento, además, debió transitar por una pista complicada por los restos que habían quedado después del incidente protagonizado por Max Verstappen.
La Dirección de Carrera consideró que el argentino había infringido las normas correspondientes a las banderas amarillas y determinó una de las sanciones más severas que puede recibir un piloto durante una competencia: un pase y siga por la calle de boxes, conocido como drive through.
La decisión obligó a Colapinto a ingresar a los boxes y recorrer el sector a velocidad controlada antes de regresar a la pista. El tiempo perdido fue determinante y lo hizo caer en el clasificador, alejándolo de la pelea por los puntos.
Después de la carrera, el piloto argentino cuestionó principalmente la falta de flexibilidad en la interpretación de la situación. Según explicó, frenar de manera brusca en plena recta para cumplir inmediatamente con la indicación de las banderas amarillas podía generar un riesgo mayor.
“Una penalización extremadamente dura para las condiciones que había. Si bien las reglas son las reglas, también se puede tomar margen y flexibilidad para unas cosas y factores”, sostuvo.
Colapinto explicó que, desde su perspectiva, detener o frenar de golpe el auto durante la maniobra podía resultar más peligroso que completar el adelantamiento que estaba realizando.
“Era mucho más peligroso clavar los frenos en la mitad de la recta y no terminar el sobrepaso que estaba haciendo. Llegó una bandera amarilla súper tarde”, argumentó.
El argentino fue todavía más contundente al referirse al criterio utilizado por los responsables de la competencia.
“Bastante injusto. Podría ser más flexibles. Las reglas están escritas, pero a veces les falta un poco de criterio”, afirmó.
La sanción tuvo un impacto importante porque llegó después de una de las mejores largadas de Colapinto en lo que va de la temporada. El piloto de Alpine consiguió ganar cuatro posiciones en los primeros metros y completó una primera vuelta en la que se mostró competitivo frente a varios rivales.
“Hice una gran largada, una de las mejores del año otra vez. Gran primera vuelta y una pena cómo terminó y cómo nos condicionó la sanción. Fue bastante injusto, muy duro”, expresó.
El resultado final fue un 14° puesto, lejos de las expectativas que había generado el inicio de la carrera. Su compañero de equipo, Pierre Gasly, tuvo una jornada más positiva y consiguió finalizar décimo, sumando el último punto disponible.
La diferencia entre ambos Alpine también estuvo relacionada con las actualizaciones incorporadas al monoplaza. Gasly contó en Zandvoort con un paquete de mejoras que el equipo todavía no había instalado en el auto de Colapinto, una situación que había generado expectativas antes del comienzo del fin de semana.
A pesar del resultado y del enojo por la sanción, el argentino intentó dejar atrás rápidamente lo ocurrido y ya puso la mirada en la próxima carrera del calendario de Fórmula 1.
“Trabajaremos para volver más fuertes. Con ganas de volver a Monza y es una pista que me gusta mucho. Italia siempre es muy lindo”, señaló.
El próximo desafío será especialmente importante para Colapinto porque, a diferencia de lo ocurrido en Zandvoort, tendrá la posibilidad de contar con el paquete de actualizaciones que Alpine ya utilizó con Gasly.
El circuito de Monza, conocido por sus largas rectas y sus características de alta velocidad, representará una nueva oportunidad para evaluar el rendimiento del monoplaza con las mejoras incorporadas.
Así, el Gran Premio de Países Bajos dejó para Colapinto una mezcla de sensaciones: una buena largada, una primera vuelta que le permitió meterse entre los diez primeros y un ritmo que le daba posibilidades de pelear por puntos, pero también una penalización que terminó condicionando prácticamente toda la carrera.
El piloto argentino cerró el domingo con bronca por la decisión de los comisarios, aunque también con la expectativa puesta en lo que viene. Monza aparece ahora como una nueva oportunidad para Alpine y para Colapinto, que buscará dejar atrás el complicado paso por Zandvoort y volver a estar en la pelea por los puntos.