En una jornada típica de Mónaco, donde cada centésima cuenta y los errores se pagan caros, Franco Colapinto cerró la tercera práctica libre en el 19° lugar. El argentino de Alpine acumuló kilómetros importantes en las calles del Principado, pero no logró meterse entre los más rápidos antes de la decisiva clasificación.
Como es habitual en este trazado tan estrecho y sinuoso, los equipos guardaron lo mejor para los neumáticos rojos y la simulación de qualy. Kimi Antonelli, líder del campeonato con Mercedes, fue el más veloz con un registro de 1m12s720. Detrás suyo se ubicaron las dos Ferrari: Charles Leclerc y Lewis Hamilton, muy cerca entre sí.
El final de la sesión estuvo marcado por el accidente de Oliver Bearman en Haas, que obligó a los comisarios a intervenir y complicó los últimos minutos de la tanda. El incidente volvió a recordar lo traicionero que puede ser el GP de Mónaco, donde un pequeño despiste puede arruinar todo el trabajo.
Colapinto, que ya había mostrado altibajos durante el viernes, volvió a quedar por detrás de su compañero de equipo Pierre Gasly. El francés cerró 13° con un tiempo de 1m14s480, mientras que el argentino marcó 1m15s179, a casi siete décimas. Una diferencia que, en Mónaco, se siente mucho más grande.
El piloto de Pilar tuvo un leve despiste en la zona de la horquilla, uno de los puntos más delicados del circuito, lo que seguramente afectó su confianza y su vuelta rápida. Aun así, el equipo Alpine sigue trabajando en los detalles para que Franco pueda sacar todo el potencial del auto en la clasificación.
Con la qualy a la vista, Colapinto y su gente saben que en Montecarlo cualquier avance en la grilla puede marcar una gran diferencia. El objetivo será limpiar las vueltas, mejorar el ritmo en los sectores más lentos y buscar un lugar en Q2 que ilusione a todos los fanáticos argentinos que siguen de cerca su desempeño en la Fórmula 1.