La Justicia de Salta condenó a un hombre de 32 años por ejercer violencia contra su pareja en un grave episodio ocurrido en el barrio Villa Floresta, en la zona este de la capital provincial. El acusado fue hallado responsable de agredir físicamente a la mujer y amenazarla con unas tijeras durante una discusión motivada por celos.
La sentencia fue dictada en el marco de un juicio abreviado, donde el imputado reconoció su responsabilidad por los hechos. Tras la audiencia, la jueza Cecilia Flores Toranzos le impuso una pena de un año de prisión de ejecución condicional, por lo que no cumplirá la condena en una unidad carcelaria siempre que respete las condiciones fijadas por la Justicia.
La investigación fue impulsada por la Fiscalía de Violencia Familiar y de Género 2, con la intervención de la auxiliar fiscal María Virginia Bortolotto, quien representó al Ministerio Público Fiscal durante el proceso.
De acuerdo con la causa, el hombre fue condenado como autor de dos hechos de amenazas con un arma impropia y del delito de lesiones leves agravadas por la relación de pareja y por haber mediado violencia de género.
El episodio de violencia ocurrió el pasado 15 de julio en una vivienda de Villa Floresta. Según la denuncia presentada por la víctima, la agresión comenzó luego de una discusión en la que el acusado reaccionó violentamente por un ataque de celos.
La mujer manifestó que durante el conflicto recibió varias cachetadas y que el hombre la intimidó utilizando unas tijeras, generándole temor por su integridad física. La situación se agravó cuando intentó abandonar el domicilio para ponerse a salvo.
Siempre según la investigación, el acusado logró alcanzarla antes de que escapara, la tomó del cuello e intentó asfixiarla. A pesar de la agresión, la víctima consiguió liberarse, salir de la vivienda y solicitar ayuda, lo que permitió activar el protocolo correspondiente para casos de violencia de género.
Tras la denuncia radicada en la Comisaría 4° de Villa Mitre, la Fiscalía reunió los elementos necesarios para avanzar con la imputación y posteriormente arribar a un acuerdo de juicio abreviado, que fue homologado por la magistrada luego de la confesión del acusado.
Además de la condena, el hombre deberá cumplir durante dos años una serie de reglas de conducta impuestas por la Justicia. Entre las principales medidas se encuentra la prohibición absoluta de ejercer cualquier tipo de violencia contra la víctima, así como la restricción de acercamiento a menos de 300 metros de su domicilio, lugar de trabajo o cualquier sitio que frecuente habitualmente.
También tendrá prohibido establecer contacto con la mujer por cualquier medio, ya sea de manera personal, telefónica o a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería.
Como parte de las condiciones de la condena, deberá realizar tratamiento psicológico y abstenerse de consumir sustancias estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas, medidas orientadas a prevenir nuevos episodios de violencia.
La causa se enmarca dentro de las intervenciones que lleva adelante la Justicia de Salta ante denuncias por violencia de género, con el objetivo de proteger a las víctimas y sancionar a los responsables de este tipo de delitos. El incumplimiento de cualquiera de las reglas impuestas podría derivar en la revocación de la condena condicional y el efectivo cumplimiento de la pena de prisión.