Juventud Antoniana consiguió una victoria que puede marcar un punto de inflexión en su campaña dentro del Torneo Federal A. Con una actuación contundente y sin dejar dudas, el conjunto salteño derrotó por 4 a 0 a Defensores de Puerto Vilelas en el estadio Fray Honorato Pistoia y se metió nuevamente en la pelea grande por un lugar en la próxima fase del campeonato.
La tarde tuvo todos los ingredientes que el hincha antoniano esperaba: goles, autoridad futbolística y una respuesta del equipo en un momento donde cada partido empieza a jugarse como una final. El Santo salió decidido desde el arranque y golpeó tan rápido que prácticamente dejó sin reacción a su rival.
Apenas habían transcurrido dos minutos cuando Pedro Muné encontró los espacios necesarios para abrir el marcador y encender el entusiasmo en las tribunas. El gol tempranero no hizo más que potenciar la confianza de un equipo que entendió rápidamente por dónde lastimar.
Lejos de conformarse, Juventud mantuvo la presión alta y siguió atacando. El equipo mostró intensidad, movilidad y una postura ofensiva que le permitió ampliar diferencias casi de inmediato. Otra vez apareció Muné, que a los cinco minutos volvió a convertir y puso el 2 a 0 para desatar la euforia de los simpatizantes presentes en el estadio.
Con el resultado a favor y un rival que todavía intentaba acomodarse dentro del partido, el conjunto dirigido por Sergio Maza manejó los tiempos y continuó dominando las acciones. Juventud encontró espacios, ganó las divididas y generó peligro cada vez que aceleró en los metros finales.
La superioridad fue evidente durante gran parte de la primera etapa y terminó reflejándose otra vez en el marcador. A los 23 minutos, Matías Vicedo apareció para marcar el tercer tanto y prácticamente sentenciar el encuentro antes del descanso.
Con una ventaja amplia y el desarrollo completamente favorable, el Santo administró energías durante el complemento sin resignar protagonismo. Defensores de Puerto Vilelas intentó adelantar líneas y buscar alguna reacción, pero nunca encontró herramientas para inquietar seriamente al conjunto salteño.
Juventud siguió mostrando orden defensivo y aprovechó los espacios que dejaba el rival. El golpe final llegó a los 30 minutos de la segunda mitad, cuando Martín Esparza apareció para cerrar la goleada y establecer el 4 a 0 definitivo.
Más allá de la diferencia en el marcador, el triunfo adquiere un valor especial por el momento del torneo y por el impacto que tiene en la tabla de posiciones de la Zona 2 del Federal A.
Con estos tres puntos, el equipo antoniano alcanzó las 18 unidades y se ubicó en la quinta posición. Hoy, esa ubicación le permite acceder a la siguiente instancia del certamen como el mejor quinto ubicado entre las distintas zonas de competencia.
Además, otro factor que empieza a cobrar importancia es la diferencia de gol, un detalle que suele convertirse en determinante cuando la tabla muestra equipos muy parejos. En ese aspecto, Juventud también logró fortalecer sus números y llega mejor perfilado a la recta final.
Sin embargo, el panorama todavía está lejos de estar definido. Restan tres fechas y el margen de error es mínimo para todos los equipos que buscan asegurar un lugar en la siguiente ronda.
El próximo desafío será exigente. El Santo deberá visitar a San Martín de Formosa, uno de los equipos que lidera la Zona 2 y uno de los rivales más fuertes del grupo. Luego tendrá una nueva presentación como local frente a Sarmiento de La Banda y cerrará la etapa regular fuera de casa ante Boca Unidos.
En Salta la ilusión volvió a encenderse. Después de algunas fechas con resultados que habían complicado el panorama, Juventud Antoniana recuperó terreno y vuelve a depender de su propio rendimiento para seguir avanzando.
Cuando quedan pocos capítulos por jugarse y cada punto pesa el doble, el Santo dio una señal importante. La goleada no solo alimentó la tabla; también devolvió confianza, entusiasmo y la sensación de que el sueño de la clasificación sigue más vivo que nunca.