Lionel Messi concretó la compra del UE Cornellà, institución del fútbol español que actualmente compite en la Tercera RFEF, la quinta categoría del sistema. La operación fue confirmada por el propio club a través de un comunicado en el que se destaca el inicio de una nueva etapa institucional y deportiva, con un enfoque centrado en el crecimiento sostenido y la formación de talentos.
El equipo, fundado en 1951 y con una reconocida tradición en el trabajo de divisiones inferiores, atraviesa un presente competitivo en el que pelea por meterse en la pelea por el ascenso. En el torneo actual, se ubica en la tercera posición de su grupo, a cinco puntos del líder, con chances concretas de acceder a los playoffs que otorgan una plaza para subir de categoría.
La llegada de Messi al proyecto refuerza la identidad del club, que históricamente se destacó por su capacidad de formar futbolistas que luego dieron el salto a la élite del fútbol europeo. Por sus inferiores pasaron jugadores como David Raya, hoy arquero de la selección española y del Arsenal, Jordi Alba, el joven Gerard Martín, Keita Baldé, Ilie Sánchez, Aitor Ruibal y Javi Puado, entre otros nombres que consolidaron carreras de primer nivel.
Desde la institución remarcan que la incorporación del rosarino se alinea con una visión de largo plazo, orientada a fortalecer la estructura deportiva, mejorar la captación de talentos y sostener un modelo competitivo basado en la formación. El proyecto apunta a combinar ambición deportiva con estabilidad institucional, en un contexto donde la gestión de clubes de ascenso exige planificación y recursos.
La apuesta de Messi por este tipo de iniciativas no es nueva. En los últimos años impulsó distintos proyectos vinculados al desarrollo del fútbol juvenil, entre ellos torneos internacionales que reunieron a academias de primer nivel mundial. Esa línea de trabajo vuelve a aparecer en esta adquisición, que pone el foco en el crecimiento de jugadores jóvenes y en la construcción de oportunidades dentro del sistema formativo.
El club también destacó que esta nueva etapa busca consolidar un esquema que integre competitividad y desarrollo, con el objetivo de sostener el progreso deportivo sin perder la identidad de la institución. En ese sentido, el vínculo entre la estructura formativa y el proyecto profesional aparece como uno de los ejes centrales de la planificación.
Con esta incorporación, Messi amplía su presencia en el ecosistema del fútbol internacional más allá de su carrera como jugador, sumando un nuevo espacio de gestión en un mercado cada vez más orientado a la inversión en clubes de ascenso y desarrollo de talento. El movimiento se inscribe dentro de una tendencia creciente de figuras del deporte que participan activamente en la conducción de instituciones.
Mientras tanto, el equipo mantiene su foco en la competencia inmediata, con la mirada puesta en la recta final del torneo y la posibilidad de pelear por el ascenso. El desafío deportivo convive ahora con una nueva etapa institucional que busca darle proyección a mediano y largo plazo dentro del fútbol español.