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Luciano Benavides campeón del Dakar 2026

¡Orgullo salteño!

Luciano Benavides campeón del Dakar 2026

El salteño superó a Ricky Brabec en la última etapa con una soberbia actuación: recortó la diferencia y saltó al primer puesto en los últimos kilómetros de la carrera.


PERFIL DE UN CAMPEÓN

Luciano Benavides, el salteño que corre por la gloria y construyó una carrera a base de perseverancia y coraje

De aquel adolescente que miraba el Dakar pasar por Fiambalá al referente argentino en la élite mundial del rally raid.

Luciano Benavides, el salteño que corre por la gloria y construyó una carrera a base de perseverancia y coraje

“Corro y entreno por la gloria”. La frase define con precisión el perfil deportivo y humano de Luciano Benavides. No es una consigna vacía ni una declaración para la tribuna: es una forma de vida que el piloto salteño viene sosteniendo desde hace más de una década, en uno de los deportes más duros y exigentes del mundo. Su recorrido en el Rally Dakar y en el rally raid internacional es la prueba de una carrera construida con paciencia, sacrificio y una convicción inquebrantable.

A los 30 años, Luciano Benavides ya no es promesa. Es una realidad consolidada del motociclismo argentino y un nombre propio dentro de la elite mundial. Pero el camino hasta ese lugar estuvo lejos de ser lineal. Hubo golpes, abandonos, lesiones graves y momentos en los que el cuerpo y la cabeza fueron puestos al límite. Cada una de esas etapas moldeó el carácter de un piloto que aprendió a levantarse una y otra vez.

El Dakar 2025 fue un reflejo fiel de ese recorrido. Luciano vivió una edición cargada de emociones, en la que logró llevar su KTM oficial hasta el cuarto puesto de la general, en un contexto personal y deportivo complejo. Durante la primera semana de competencia, su concentración estuvo atravesada por la situación de su hermano Kevin Benavides, quien llegó a la carrera disminuido físicamente por severas lesiones. Competir al máximo nivel mientras se convive con esa preocupación no es sencillo, pero Luciano volvió a demostrar una fortaleza mental que lo distingue.

Esa temporada fue, en palabras del propio piloto, “de menos a más”. A lo largo del año, mostró regularidad y rendimiento, aunque una caída en la primera etapa del Rally de Marruecos lo dejó sin chances de pelear por el subcampeonato de Rally GP. Aun así, cerró la temporada en el cuarto lugar de la categoría, ratificando su lugar entre los mejores del mundo.

La historia de Luciano Benavides con el Dakar comenzó mucho antes de subirse a una moto de competición. Tenía apenas 13 años cuando vio pasar la caravana del rally por Fiambalá, en el norte argentino. En ese momento, como tantos chicos, miraba fascinado sin imaginar que una década después estaría en la línea de largada, compitiendo de igual a igual con los máximos referentes de la disciplina.

Su debut en el Dakar llegó en 2018 y terminó de la manera más dura: abandono tras una fuerte caída en la etapa Salta-Belén. Lejos de desanimarlo, esa experiencia se transformó en aprendizaje. En 2019, en el Dakar disputado en Perú, logró un sólido noveno puesto, demostrando que tenía potencial para crecer en la categoría. Un año más tarde, en 2020, ya en Arabia Saudita, alcanzó un destacado sexto lugar, convirtiéndose en el mejor argentino de esa edición.

El 2021 volvió a ponerlo a prueba. Una caída en la etapa 9 le provocó un fuerte golpe en el hombro y lo obligó a abandonar. La frustración deportiva fue grande, pero rápidamente se transformó en alegría familiar con la consagración de Kevin Benavides como campeón del Dakar. Ese título no solo fue un logro individual de su hermano, sino también un impulso emocional para Luciano, que entendió que el sueño era posible.

El 2023 marcó un punto de inflexión en su carrera. Fue su mejor año deportivo hasta ese momento. En el Dakar logró un sexto puesto, con tres victorias de etapa, y cerró la temporada de manera brillante en Marruecos, donde se consagró campeón del mundo. Superó nada menos que a Toby Price por apenas cuatro puntos, en una definición que confirmó su madurez deportiva y su capacidad para competir bajo presión.

La temporada 2024, en cambio, volvió a traer obstáculos. Comenzó con un séptimo puesto en el Dakar, condicionado por la rotura del motor en la sexta etapa. Además, no pudo defender su título mundial debido a la decisión de Husqvarna de no competir en el W2RC, una situación ajena a su rendimiento, pero que impactó de lleno en su calendario deportivo.

Meses más tarde, en junio, Luciano tomó parte del Desafío Ruta 40, apenas días después del grave accidente sufrido por Kevin. Afectado emocionalmente por esa circunstancia, sufrió una caída en un sector de alta velocidad y se quebró la cadera. Fue uno de los momentos más difíciles de su carrera, no solo por la lesión en sí, sino por el contexto familiar y anímico.

La recuperación fue larga y exigente. Luciano regresó a la competencia en el Rally de Marruecos, ya con los colores de KTM, marcando su debut con la marca. Lo hizo aún en proceso de recuperación de lesiones en la rodilla y el hombro, demostrando una vez más que su fortaleza va mucho más allá de lo físico.

Ese recorrido explica por qué hoy Luciano Benavides es considerado el abanderado argentino en la elite del motociclismo mundial. No solo por sus resultados, sino por la forma en la que llegó hasta ahí. Cada caída, cada abandono y cada regreso construyeron un perfil de ganador que no se mide solo en títulos, sino en resiliencia.


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