Luciano Benavides escribió una de las páginas más importantes del deporte argentino al consagrarse campeón del Rally Dakar 2026 en la categoría motos. El piloto nacido en Salta logró el título luego de una definición extrema, resuelta por apenas dos segundos, y alcanzó por primera vez el Touareg dorado tras nueve participaciones en la competencia más exigente del rally raid mundial.
La consagración llegó a bordo de una KTM 450 Rally Factory y quedó marcada como una de las victorias más ajustadas en la historia del Dakar. La edición disputada en Arabia Saudita, sobre un recorrido cercano a los ocho mil kilómetros, puso a prueba al máximo la resistencia física, la concentración y la estrategia de los competidores hasta el último tramo.
Luego de su regreso al país, Benavides compartió sus sensaciones en una conferencia realizada en las instalaciones de Grupo Simpa, representante oficial de KTM en Argentina. Allí, visiblemente emocionado, resumió lo vivido como la concreción de un sueño largamente buscado. Destacó la dureza del recorrido, la paridad de la competencia y el trabajo colectivo que hizo posible el resultado final.
A los 30 años, el salteño logró cerrar un proceso deportivo construido con paciencia y evolución. Desde sus primeros pasos en el enduro hasta su consolidación en el rally raid internacional, Benavides fue ganando experiencia y protagonismo frente a los mejores pilotos del mundo. En 2023 ya había marcado un hito al convertirse en el primer argentino campeón mundial de Rally Raid, un antecedente clave que anticipaba su potencial para pelear por el Dakar.
La edición 2026 terminó de confirmar ese crecimiento. Día tras día, Benavides sostuvo un rendimiento sólido, evitó errores graves y supo administrar la presión de una clasificación que se mantuvo abierta hasta el final. La diferencia mínima con la que se definió la general refleja no solo la exigencia de la prueba, sino también la regularidad que sostuvo a lo largo de toda la carrera.
El logro tuvo además un fuerte componente emocional y familiar. Luciano compartió el Dakar con su hermano Kevin Benavides, dos veces campeón de la competencia en motos y una referencia indiscutida del rally argentino. Ambos protagonizaron una imagen que ya quedó en la historia, cuando en la Etapa 7 lograron victorias el mismo día en distintas categorías, una postal que sintetizó esfuerzo, trayectoria y pasión compartida.
Para el deporte salteño, la consagración representa un motivo de orgullo especial. Luciano Benavides se transformó en uno de los máximos exponentes argentinos del automovilismo internacional y en un embajador del deporte del norte del país, llevando el nombre de Salta a lo más alto de una competencia seguida en todo el mundo.
El Dakar 2026 quedará registrado como una edición emblemática para Argentina, no solo por el resultado, sino por la forma en que se logró. Con temple, constancia y una definición al límite, Luciano Benavides alcanzó el mayor objetivo de su carrera y confirmó que su lugar está entre los grandes nombres del rally mundial.