Los goles de Daizen Maeda y Anthony Elanga en el tramo inicial del segundo tiempo fueron una especie de puesta en escena. O un impulso provocado por el descuento de Túnez ante Países Bajos en el otro partido que definía las posiciones finales del grupo F. Porque el prematuro 2-0 del equipo holandés pareció generar un pacto tácito de no agresión entre Japón y Suecia para asegurarse, ambas selecciones, la clasificación a los 16avos. Como terminó ocurriendo más allá de ese ratito de intensidad de juego y emoción en el que los nipones posiblemente se entusiasmaron con una victoria por varios tantos que lo dejara en la primera posición y evitara el cruce contra Brasil en la próxima fase del Mundial 2026.
El equipo europeo, por su parte, al terminar en la tercera posición, con cuatro puntos y siete goles a favor y la misma cantidad en contra, aún debe esperar otros resultados para conocer su adversario, pero ya sabe que tendrá que medirse ante una de los poderosas selecciones cabezas de serie.
Recién en los centros de los últimos minutos al área de Japón, Suecia mostró una actitud ganadora, pero no le alcanzó para sumar los tres puntos y desplazar a los orientales del segundo puesto por los reflejos del arquero Suzuki y el travesaño se lo impidieron. De todos modos, el conformismo de ambos equipos con el empate volvió a quedar en evidencia en los rostros de los jugadores cuando el árbitro anunció la adición de siete minutos más...
En definitiva, la igualdad metió a Japón en 16avos y a Suecia, también. Meta cumplida en esta Copa.
Japón va contra Brasil en 16avos de final. (AP)
Anthony Elanga fue el autor del empate (REUTERS).