River Plate oficializó este martes la llegada de Eduardo Coudet como nuevo director técnico del primer equipo. El entrenador de 51 años, con amplia trayectoria en el fútbol argentino y en el exterior, asumió el desafío de conducir al Millonario tras la salida de Marcelo Gallardo y dejó en claro cuál será el norte de su ciclo: protagonismo, intensidad y la obligación histórica de pelear campeonatos.
La presentación se realizó en el estadio Monumental, donde Coudet brindó su primera conferencia de prensa como DT riverplatense. Acompañado por el presidente Stefano Di Carlo y el director deportivo Enzo Francescoli, el flamante entrenador se mostró entusiasmado por la oportunidad y aseguró que buscará que el equipo recupere una identidad fuerte y ofensiva.
“Quiero un equipo protagonista, como marca la historia de este club. Que sea intenso, físico, agresivo y que siempre mire el arco de enfrente”, expresó en uno de los tramos más destacados de su presentación. La frase resume la idea que intentará plasmar en el corto plazo, en un contexto donde River necesita reacomodarse futbolísticamente y volver a ser competitivo en todos los torneos que afronta.
Coudet llega tras desvincularse del Alavés de España y cuenta con un recorrido que incluye pasos por clubes como Racing, Rosario Central, Inter de Porto Alegre y Atlético Mineiro, entre otros. En total dirigió 458 partidos oficiales, con más de 200 victorias y una efectividad cercana al 54 por ciento. En su etapa como entrenador consiguió títulos en el fútbol argentino y brasileño, lo que respaldó su elección para hacerse cargo de uno de los bancos más exigentes del país.
Además, su vínculo con River no es nuevo. Como futbolista vistió la camiseta de la banda roja en dos ciclos y obtuvo cinco títulos locales, un antecedente que suma identificación con la institución y con el paladar de su gente.
En relación al plantel actual, el entrenador evitó pedir refuerzos inmediatos y dejó entrever que confía en el material que tiene a disposición. “Estoy conforme con el grupo que hay. Creo que se puede recuperar el nivel de todos los jugadores y eso puede llevarnos a ver un gran equipo”, señaló. Si bien reconoció que todavía restan conversaciones internas para delinear el proyecto en profundidad, remarcó que la prioridad será potenciar a los futbolistas actuales y trabajar en lo anímico.
En esa línea, hizo especial hincapié en la gestión humana dentro del vestuario. Aseguró que en momentos complejos es clave acompañar y entender a las personas antes que exigir resultados inmediatos. “Cuando hay situaciones difíciles hay que abrazar a las personas. Desde ahí vamos a encontrar la recuperación del equipo”, sostuvo, marcando un perfil cercano y empático.
El debut oficial de Coudet al frente de River será el jueves 12 de marzo ante Huracán, por la décima fecha del Torneo Apertura, en Parque Patricios. El encuentro se disputará desde las 21.30 y marcará el inicio formal de un ciclo que tendrá como objetivos el campeonato local, la Copa Argentina y la participación internacional en la Copa Sudamericana. La suspensión de la fecha prevista para el fin de semana, en el marco de una medida dispuesta por la AFA, postergó el estreno y le dará algunos días más de trabajo al nuevo cuerpo técnico.
El contrato de Coudet fue firmado hasta fines de 2027, una señal clara de que la dirigencia apuesta a un proyecto de mediano plazo. Desde el club remarcaron que la decisión fue consensuada y que se priorizó un perfil con experiencia, carácter y conocimiento del fútbol argentino.
El cuerpo técnico que lo acompañará estará integrado por Damián Musto como ayudante de campo; Octavio Manera y Guido Cretari como preparadores físicos; Marcelo Barovero y Alberto Montes en el trabajo específico con los arqueros; y Carlos Miguel Fernández como videoanalista. Se trata de un equipo de trabajo con experiencia y recorrido en distintos clubes, que intentará imprimirle rápidamente una nueva impronta al plantel.
En el plano institucional, la salida de Gallardo significó el cierre de un ciclo muy importante en la historia reciente del club. Coudet, consciente de esa herencia, se mostró respetuoso y agradecido por las palabras que intercambió con su antecesor. Remarcó que existe un respeto mutuo y que consideró fundamental comunicarse antes de asumir el cargo.
En términos deportivos, el desafío no será menor. River deberá mejorar su rendimiento en el Torneo Apertura y sostener la regularidad para llegar con aspiraciones a las instancias decisivas. Además, la Copa Sudamericana representa una oportunidad concreta de protagonismo continental, algo que el hincha millonario siempre exige.
Para los simpatizantes de Salta y del interior del país, donde River cuenta con una multitudinaria base de seguidores, la llegada de Coudet genera expectativas y abre una nueva etapa. En cada visita del equipo al norte argentino o en cada competencia nacional, el interés se renueva y la ilusión vuelve a encenderse.
El nuevo entrenador tendrá por delante una semana intensa de entrenamientos para empezar a moldear su idea. Con “mucha adrenalina”, según sus propias palabras, buscará que el equipo muestre señales de cambio en el corto plazo, aunque reconoció que el fútbol siempre está atravesado por la incertidumbre.
En un club donde la exigencia es permanente y la historia obliga, el mensaje fue claro desde el primer día: River debe ser protagonista y tiene que ganar campeonatos. Ese será el parámetro con el que se medirá el ciclo de Eduardo Coudet, que ya empezó a rodar y que intentará devolver al Millonario al lugar que su gente considera natural.