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SALTA

Salteños coparon la Plaza 9 de Julio tras la heroica victoria ante Egipto

La remontada de la Selección en octavos desató una verdadera fiesta en las calles de Salta, con caravanas, cánticos y banderas por doquier.

Imagen gentileza Aries Fm
Imagen gentileza Aries Fm

La Plaza 9 de Julio se tiñó una vez más de celeste y blanco para celebrar el triunfo agónico de la Selección Argentina ante Egipto. Tras ir perdiendo y darlo vuelta con un 3-2 épico, los salteños no dudaron en salir a las calles a expresar toda la emoción contenida durante el partido. 

Apenas pitó el árbitro, las caravanas motorizadas invadieron el microcentro con bocinazos, banderas flameando desde las ventanillas y cánticos que retumbaban en cada esquina. Familias enteras, grupos de amigos y hasta quienes siguieron el match en pantallas gigantes se sumaron al festejo, convirtiendo la plaza en el corazón de la alegría provincial.

El clima jugó a favor después de varios días frescos: la tarde llegó a los 21°C y permitió que la gente se quedara horas compartiendo la euforia. Las vuvuzelas y los "olé olé olé" se mezclaron con el sonido de las bocinas, generando algunos cortes de tránsito en las inmediaciones pero nadie parecía molestarse.

"Sufriendo como siempre, pero se ganó y eso es lo que importa. Ahora estamos entre los ocho mejores", comentaba emocionado un hincha que había seguido el partido cerca de la Terminal de Ómnibus y después se sumó a la multitud en la plaza. Su frase resume el sentir general: garra argentina pura.

Otro simpatizante, que llegó desde la zona sur, no ocultaba su fascinación: "La mejor remontada que vi en mi vida, épico. Lo vi en casa y me vine a festejar con mi viejo, aunque después lo perdí entre la gente", contaba entre risas mientras seguía cantando con la camiseta puesta.

 

Festejos en la plaza 9 de Julio. FOTO: Federico Medaa

Festejos en la plaza 9 de Julio. FOTO: Federico Medaa

Hubo quienes hicieron kilómetros para estar presentes. Un vecino de El Préstamo, cerca del dique Cabra Corral, relató: "Este estuvo mucho más picantito que el de Cabo Verde. Me vine en el vehículo solo para festejar y ahora vuelvo, pero valió cada peso". Historias como estas se repetían en cada rincón de la plaza.

Con la clasificación asegurada, las charlas ya giran en torno al próximo rival. "Ahora vamos por Suiza", se escuchaba entre los presentes, mientras las banderas seguían ondeando bajo las luces de la plaza.

 


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