Tic, tac, tic, tac. A Suiza se le acababa el tiempo. Pasaban los minutos y la pelota no quería entrar en Los Ángeles. El 0-0 parecía sellado, pero el entrenador Murat Yakin detuvo las agujas del reloj, apostó por los cambios y ganó. En los 23’ finales, con una ráfaga de goles y Johan Manzambi siendo figura desde el banco, los helvéticos aplastaron por 4-1 a Bosnia y dieron un paso clave hacia los 16avos de final del Mundial 2026.
Desde el comienzo, con la bronca por aquella victoria que se le escapó de manera insólita en el debut frente a Qatar, Suiza salió a proponer con el capitán Granit Xhaka como motor del equipo desde el medio y Dan Ndoye picante en el extremo izquierdo. Un remate en la parte externa de la red, otro débil a las manos del arquero y un taco que por centímetros no terminó en un golazo fueron el repertorio del #11, que se fue diluyendo al ver que los ataques no eran efectivos.
Al ver ese síntoma, Bosnia buscó aprovecharlo adelantándose unos metros en el campo apostando por la combinación Memic-Kolasinac por la izquierda, aunque sin poder encontrar a su eterno goleador, Edin Dzeko, absorbido por Elvedi y Akanji, sin poder patear ni una vez al arco rival y reemplazado en el segundo tiempo.
Mientras Ndoye, de gran temporada en Nottingham Forest, seguía probando hasta de chilena -si era gol, estaba adelantado por la punta de su botín-, y Bosnia recién tuvo su primera de peligro a los 23’ del segundo tiempo con un remate de Dedic que casi sorprende a Kobel, el entrenador suizo tuvo precisión a la hora de las modificaciones.
En la primera que tocó, Manzambi, joven de 20 años del Friburgo que es para seguir de cerca, la calzó de volea para el 1-0 y la roja a Muharemovic por último recurso le dejó la mesa servida a la Nati: Rubén Vargas, otro ingresado, puso el 2-0, la joyita a la que ya comparan con Michael Ballack por su estilo de juego anotó el tercero y Xhaka firmó el cuarto, de penal, post descuento de Mahmic.
Mientras Bosnia se jugará su futuro en la Copa del Mundo en la última fecha vs. Qatar, Suiza fue un reloj de alta gama en el cierre y ya empieza a pensar en la fase final.
Johan Manzambi y Suiza celebran en Los Ángeles. EFE.