El Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC) que difunde el Indec cayó 4,5% interanual en julio y retrocedió 4,6% frente a junio en la serie desestacionalizada.
Pese a ese freno mensual, el acumulado de los primeros siete meses de 2026 muestra un crecimiento de 1,7% frente al mismo período de 2025.
Asfalto y yeso, los insumos más golpeados
Entre los materiales que se despachan al mercado interno, el asfalto lideró las caídas de julio con un retroceso de 23,1% interanual, en sintonía con la desaceleración de la obra vial.
Le siguieron el yeso (-21,2%), los ladrillos huecos (-12,9%), las cales (-9,8%), el hormigón elaborado (-9,5%) y el cemento portland (-8,1%).
Los insumos que sí crecieron
En sentido contrario, el "resto de insumos" -que incluye grifería, tubos de acero sin costura y vidrio plano- subió 22,8%. También crecieron los artículos sanitarios de cerámica (7,0%), los mosaicos graníticos y calcáreos (0,7%) y las pinturas para construcción (0,1%).
El empleo privado, en alza
Los puestos de trabajo registrados en el sector privado de la construcción llegaron a 376.374 en junio, una suba de 1,2% interanual. En el acumulado del primer semestre, el empleo del sector mejoró 0,5%.
Récord de permisos para obra privada
La superficie autorizada por permisos de edificación privada en 246 municipios de todo el país saltó 31,6% interanual en junio, hasta 1.574.149 m². En el primer semestre, el área autorizada acumula un crecimiento de 8,9%.
Empresarios pesimistas para el próximo trimestre
La encuesta cualitativa del Indec a grandes empresas del sector, con proyecciones para agosto-octubre, mostró expectativas mayormente conservadoras.
En obra privada, el 75,0% de los empresarios cree que la actividad no cambiará, el 14,4% prevé una caída y solo el 10,6% anticipa una suba. En obra pública el panorama es más negativo: el 57,3% no espera cambios, el 25,8% proyecta una baja y apenas el 16,9% estima un aumento.
Por qué desconfían
Las empresas de obra privada atribuyen el pesimismo principalmente a la caída de la actividad económica (33,4%) y a los altos costos de la construcción (24,2%). Las de obra pública apuntan a la caída de la actividad económica (26,5%) y a los atrasos en la cadena de pagos (24,2%).
El empleo, bajo la lupa
En el sector privado, el 76,9% de las empresas no proyecta cambios en su personal, frente a un 14,4% que prevé reducirlo. En el sector público el panorama es más complejo: el 24,1% de las empresas estima que reducirá su plantilla, contra un 10,3% que prevé aumentarla.
Las constructoras privadas piden priorizar el alivio de las cargas fiscales (26,2%) y la mejora del crédito (22,8%), mientras que las que trabajan para el Estado reclaman créditos para la construcción (24,1%) y también alivio fiscal (22,7%).