El consumo de proteína animal en la Argentina tuvo un fuerte incremento en 2025. Sin embargo, el dato que explica el alza no es una mayor ingesta de carne vacuna ni aviar, sino que el gran protagonista del año fue el cerdo, que alcanzó un récord histórico de consumo y se consolidó como la proteína que más lugar ganó en la dieta de los argentinos.
Según las últimas estadísticas de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo per cápita de carne porcina llegó a 18,9 kilos por habitante al año, lo que implicó un salto del 8,8% frente a 2024, cuando se consumían 17,1 kilos anuales por persona.
Se trata del mayor crecimiento entre las tres proteínas animales y del nivel de consumo de cerdo más alto desde que existen registros, en un contexto de sustitución frente a la carne vacuna ante el incremento en el precio de la proteína roja, cuyo precio el año pasado subió por encima de la inflación.
El avance del cerdo fue clave para que el consumo total de proteína animal —que contempla carne vacuna, aviar y porcina— alcanzara 116,5 kilos anuales por habitante, un 6% más que los 110 kilos registrados el año anterior. En términos absolutos, el incremento fue de 6,5 kilos per cápita en solo un año.

El consumo per cápita de carne porcina llegó a 18,9 kilos por habitante al año en 2025.
El análisis detrás de ese número explica el cambio de consumo. En 2025, los argentinos consumieron en promedio 49,9 kilos de carne vacuna, con una suba moderada del 3,4%, mientras que la carne aviar llegó a 47,7 kilos, un 2,9% más interanual. El cerdo, en cambio, casi triplicó ese ritmo de crecimiento.
El cerdo le gana terreno a la carne vacuna
El avance del consumo de carne porcina durante 2025 estuvo directamente vinculado a la evolución de los precios relativos. Mientras la carne vacuna acumuló aumentos muy por encima de la inflación, el cerdo y el pollo mostraron subas sensiblemente menores, lo que impulsó un proceso de sustitución en la mesa de los hogares.
De acuerdo con un relevamiento de la Cámara Argentina de la Industria de Chacinados y Carne de Cerdo (Caicha), durante 2025, la carne vacuna acumuló un aumento del 56,8%, muy por encima del nivel de inflación, que totalizó 31,5 por ciento. El valor del cerdo, en tanto, subió 29,4%, mientras que el precio del pollo se ajustó en un 19,2% durante el año pasado.
Esa brecha empujó a muchos hogares a reemplazar cortes tradicionales de carne bovina por opciones porcinas, de manera que el cerdo dejó de ser una carne ocasional para transformarse en una alternativa cotidiana.

El consumo de carne porcina ha crecido en los últimos años, sobre todo respecto de la ingesta de carne vacuna (Revista Chacra)
Más allá de las ventas, la industria también creció en producción. Según los datos oficiales, el sector porcino cerró 2025 con récords históricos de faena y producción, con 8.517.433 cabezas faenadas y 812.272 toneladas producidas. Eso representó subas del 2,5% y 3,4%, respectivamente, frente a 2024.
Las ventas también acompañaron la tendencia. El consumo de carnes porcinas y chacinados creció 2,4% en el año, con un fuerte impulso en el último trimestre. Solo en diciembre, las ventas superaron en 14,1% a las del mismo mes del año anterior, impulsadas por las fiestas y por precios más competitivos frente a otras proteínas.