La hidratación adecuada es clave para el funcionamiento de todos los sistemas del cuerpo.
Diversos estudios científicos subrayan que consumir suficiente líquido cada día favorece la digestión, regula la temperatura corporal, protege los órganos y facilita la eliminación de toxinas. En este escenario, las infusiones a base de hierbas cobraron relevancia como una forma natural y saludable de complementar la ingesta diaria de agua, aportando además compuestos bioactivos que pueden tener efectos positivos sobre la salud.
El té de orégano, en particular, captó el interés tanto de la comunidad científica como de quienes buscan alternativas naturales para mejorar su bienestar. Investigaciones recientes exploran los múltiples beneficios de esta infusión, que van desde sus propiedades antioxidantes y digestivas hasta su potencial antiinflamatorio e inmunomodulador.
Cuáles son los beneficios del té de orégano
El orégano (Origanum vulgare) es una hierba de origen mediterráneo ampliamente utilizada tanto en la cocina como en la medicina tradicional. Diversas investigaciones identificaron en el orégano componentes como carvacrol, timol y flavonoides, que confieren propiedades antioxidantes, antiinflamatorias y antimicrobianas.
Un estudio publicado en el Journal of the Science of Food and Agriculture reportó que la administración prolongada de orégano incrementó el estatus antioxidante y redujo el daño hepático y renal en modelos animales, atribuyendo este efecto a la alta concentración de compuestos fenólicos y antioxidantes presentes en la planta.
La capacidad antioxidante del orégano se explica por la presencia de flavonoides y ácidos fenólicos, que ayudan a neutralizar los radicales libres y a reducir el daño oxidativo celular. Ensayos in vitro demostraron que los aceites esenciales de orégano, ricos en carvacrol y timol, presentan una actividad antioxidante comparable a la de la vitamina C y una notable capacidad para eliminar radicales libres.
En cuanto a beneficios digestivos, investigaciones de la Cleveland Clinic señalan que los compuestos del orégano estimulan los jugos digestivos y relajan la musculatura del tracto gastrointestinal, contribuyendo a aliviar la indigestión, los gases y la distensión abdominal. Además, estudios preliminares sugieren un posible efecto en la regulación de la microbiota intestinal y la mejora del equilibrio bacteriano.
El té de orégano también se destaca por su potencial antiinflamatorio. Estudios en animales demostraron que el carvacrol reduce la inflamación y los marcadores inflamatorios, lo que respalda el uso tradicional de la planta para aliviar dolores articulares o menstruales.
En el ámbito inmunológico, los componentes del orégano mostraron actividad antimicrobiana y antiviral en estudios de laboratorio, inhibiendo el crecimiento de bacterias y virus como Staphylococcus aureus y norovirus. Aunque la mayoría de estos estudios se realizaron in vitro, los resultados son prometedores para el uso del té como complemento para reforzar las defensas naturales.
Cómo preparar el té de orégano
El método recomendado para preparar el té de orégano es el siguiente:
- Hervir un litro de agua.
- Añadir dos cucharadas de hojas de orégano frescas o secas al agua en ebullición.
- Mantener la mezcla hirviendo durante tres minutos.
- Apagar el fuego y dejar reposar la infusión cinco minutos.
- Colar antes de servir.
- Endulzar al gusto (opcional) con miel, azúcar o edulcorante.
El té debe consumirse preferentemente caliente para aprovechar mejor sus cualidades.
Cuándo se recomienda tomar té de orégano
El té de orégano puede ser útil en situaciones como molestias digestivas, inflamaciones leves, períodos de resfriado o congestión nasal, y dolores menstruales. Estudios científicos respaldan su uso para:
- Aliviar molestias gastrointestinales como indigestión, gases y distensión abdominal.
- Complementar la dieta en procesos inflamatorios leves.
- Apoyar la recuperación muscular y reducir el estrés oxidativo después de actividad física intensa, como indica un estudio realizado en soldados que consumieron suplementos de orégano tras ejercicios de alta exigencia.
- Favorecer la respuesta inmunológica en temporadas de mayor incidencia de infecciones respiratorias.
Se recomienda no superar las dos o tres tazas diarias. Para personas con enfermedades crónicas o que consuman medicamentos de forma regular, es aconsejable consultar con un profesional de salud antes de iniciar el consumo habitual del té.