El Gobierno nacional dio de baja el programa Hogar y modificó el mecanismo para acceder al subsidio destinado a la compra de garrafas. Como consecuencia, alrededor de 3,65 millones de personas quedaron fuera del beneficio que alcanzaba originalmente a unos 3,9 millones de usuarios.
El programa, vigente desde 2015, contemplaba una cobertura equivalente al 60% del precio de las garrafas para hogares que cumplían con los requisitos. Sin embargo, en diciembre de 2025 el Ejecutivo decidió discontinuarlo y estableció un nuevo esquema de inscripción.
El principal inconveniente surgió con el reempadronamiento. En lugar de realizar una actualización automática de los beneficiarios, se dispuso que quienes quisieran continuar recibiendo la ayuda debían volver a inscribirse de manera online.
El trámite generó dificultades para una gran cantidad de usuarios. Entre los requisitos solicitados figura un comprobante y un código entregado durante una inscripción realizada en 2022, documentación que muchos beneficiarios ya no conservan.
De los casi 3,9 millones de personas que estaban incluidas en el programa, apenas unas 250.000 lograron completar el nuevo registro. La diferencia dejó a millones de hogares sin acceso al subsidio para la compra de garrafas.
La situación afecta especialmente a familias que no cuentan con conexión a la red de gas natural y dependen del gas envasado para cocinar y calefaccionar sus viviendas. En distintas provincias argentinas, incluida Salta, la garrafa representa un gasto habitual dentro de la economía familiar.
Ante las dificultades, organizaciones de defensa de los consumidores plantearon que el trámite pueda realizarse también de manera presencial en las oficinas de Anses distribuidas en todo el país. La propuesta busca facilitar el acceso a quienes no pueden completar la inscripción digital o no cuentan con la documentación requerida.
A la par del problema con el subsidio para las garrafas, también creció la preocupación por el impacto de los aumentos en las tarifas de energía. Desde el inicio de la actual gestión nacional, los incrementos acumulados señalados por las entidades de consumidores alcanzaron niveles muy superiores a la inflación registrada durante el mismo período.
Uno de los factores mencionados es el aumento del precio estacional de la energía, que desde 2024 tuvo fuertes modificaciones. A esto se suma la reducción de los consumos alcanzados por los subsidios, lo que puede elevar el monto final de las facturas para los hogares.
También tomó relevancia el cargo fijo incluido en las boletas de los servicios energéticos, independientemente del consumo realizado.
Mientras continúa el proceso de reorganización de los subsidios energéticos, millones de familias deberán afrontar el costo de las garrafas sin el beneficio que tenían bajo el programa Hogar. Para quienes dependen del gas envasado, recuperar el acceso a la asistencia será clave para aliviar uno de los gastos básicos del hogar.