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Vaca Muerta busca más de 40 mil trabajadores: cuáles son los perfiles más pedidos y cuánto se puede ganar

El crecimiento de la producción petrolera y gasífera en Neuquén disparó una demanda récord de empleo técnico y operativo.

Vaca Muerta busca más de 40 mil trabajadores: cuáles son los perfiles más pedidos y cuánto se puede ganar

El crecimiento acelerado de Vaca Muerta volvió a poner al sector energético argentino en el centro de la escena económica y laboral. El desarrollo de la extracción no convencional de petróleo y gas en la Cuenca Neuquina ya genera una demanda histórica de trabajadores y abre oportunidades laborales con salarios que, en algunos casos, superan los siete millones de pesos mensuales.

El fenómeno no solo impacta en la provincia de Neuquén. También despierta expectativas en otras regiones del país, incluida Salta, donde muchos trabajadores especializados en minería, construcción, transporte y oficios técnicos comienzan a mirar al sur argentino como una posibilidad concreta de crecimiento laboral y mejores ingresos.

Según estimaciones difundidas por referentes de la industria petrolera, Vaca Muerta necesitará más de 40 mil nuevos trabajadores durante los próximos cuatro años para sostener el ritmo de expansión de los proyectos energéticos que avanzan en la región.

La magnitud del crecimiento explica el nivel de demanda. Actualmente, la formación neuquina produce cerca del 70% del petróleo y gas de la Argentina y concentra inversiones multimillonarias vinculadas al desarrollo energético nacional. Para 2026, se proyectan desembolsos que superarían los 12 mil millones de dólares en infraestructura, perforación, transporte y exportación.

El presidente de YPF, Horacio Marín, aseguró recientemente que el sector enfrentará una necesidad creciente de mano de obra calificada y advirtió que incluso podría faltar personal para cubrir todos los puestos requeridos.

Entre las obras estratégicas en marcha aparecen proyectos vinculados a nuevos oleoductos, gasoductos, plantas de licuefacción de gas natural y ampliaciones logísticas que buscan transformar a la Argentina en un exportador energético de escala mundial.

El auge del petróleo no convencional modificó completamente el mapa energético argentino. Hace apenas diez años, este tipo de producción representaba una porción mínima de la actividad hidrocarburífera nacional. Hoy, en cambio, domina gran parte del mercado y sostiene niveles de producción que se acercan a récords históricos.

Las cifras reflejan ese crecimiento. La producción petrolera nacional ya ronda los 900 mil barriles diarios y podría seguir aumentando antes de fin de año, impulsada casi exclusivamente por el desarrollo de Vaca Muerta.

En paralelo, el sector energético logró revertir uno de los problemas históricos de la economía argentina: el déficit comercial energético. Durante 2025, el país registró un fuerte superávit gracias al crecimiento de las exportaciones de petróleo y gas.

En ese contexto, las empresas comenzaron una intensa búsqueda de trabajadores especializados. Los perfiles más requeridos incluyen operarios de perforación, técnicos electromecánicos, soldadores, choferes de camiones pesados, ingenieros, supervisores de obra, especialistas en seguridad e higiene, mecánicos industriales y personal vinculado a logística y mantenimiento.

También crece la demanda de trabajadores con experiencia en minería, construcción pesada y operación de maquinaria, sectores donde provincias del norte argentino como Salta tienen mano de obra con conocimientos compatibles con las necesidades de la industria petrolera.

Uno de los grandes atractivos del sector son los salarios. Dependiendo del puesto, la experiencia y el régimen laboral, algunos trabajadores petroleros pueden alcanzar ingresos superiores a los siete millones de pesos mensuales, especialmente en tareas vinculadas a perforación, operación de equipos especiales y supervisión técnica.

Sin embargo, las empresas advierten que no alcanza solamente con voluntad para acceder a estos trabajos. La capacitación técnica y la certificación en normas de seguridad son cada vez más importantes para ingresar al sector.

Por ese motivo, distintas compañías, sindicatos y organismos comenzaron a impulsar programas de formación gratuitos o subsidiados para preparar nuevos trabajadores. Los cursos suelen estar orientados a operación petrolera, mantenimiento industrial, manejo de maquinaria pesada, seguridad laboral y tareas específicas de campo.

Muchas de estas capacitaciones también pueden realizarse de forma virtual o semipresencial, lo que permite que personas de otras provincias puedan prepararse antes de intentar ingresar al circuito laboral de Vaca Muerta.

En Salta, donde el desempleo y la informalidad siguen golpeando a muchos sectores, la posibilidad de trabajar en la industria petrolera genera cada vez más interés entre jóvenes técnicos, obreros especializados y trabajadores con experiencia en industrias extractivas.

Además del impacto laboral, el crecimiento de Vaca Muerta ya transforma la economía de distintas ciudades del sur argentino. Localidades como Añelo, Neuquén capital y otras zonas vinculadas al desarrollo energético experimentan un fuerte movimiento económico impulsado por la llegada de empresas, trabajadores y nuevas inversiones.

El desafío ahora pasa por cubrir la enorme demanda de personal que proyecta la industria para los próximos años. En el sector aseguran que el crecimiento continuará y que el desarrollo energético argentino podría convertirse en uno de los motores económicos más importantes del país durante la próxima década.

Mientras tanto, miles de personas en todo el país observan con atención las oportunidades que ofrece Vaca Muerta, un gigante energético que sigue expandiéndose y que promete cambiar el panorama laboral argentino.


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