Las jubilaciones mínimas con bono perdieron un 10,3% de poder adquisitivo desde noviembre de 2023 hasta abril de 2026, según un informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). En contraste, quienes perciben ingresos equivalentes a tres haberes mínimos registraron una mejora real del 7,8% durante el mismo período.
El estudio, realizado por el economista Nadín Argañaraz, midió la evolución del poder adquisitivo previsional desde el inicio de la gestión de Javier Milei. El trabajo atribuyó la diferencia principalmente al congelamiento del bono extraordinario de $70.000, que mantuvo su valor nominal mientras la inflación redujo la capacidad de compra.
"El bono de $70.000 permanece congelado, lo que genera un deterioro progresivo en el ingreso total de los sectores más bajos", señaló el informe.
Cómo evolucionaron los haberes desde noviembre de 2023
El relevamiento comparó los ingresos previsionales entre noviembre de 2023 y abril de 2026. Según los cálculos del IARAF, un jubilado con ingresos equivalentes a tres haberes mínimos debería percibir actualmente $1.058.762 ajustados por inflación. Sin embargo, ese segmento cobró efectivamente $1.140.859, una cifra superior al nivel necesario para mantener el poder adquisitivo.
La situación resultó distinta para quienes cobran la mínima con bono. El ingreso actualizado desde noviembre de 2023 debería ubicarse en $502.207. No obstante, el monto efectivamente percibido durante abril alcanzó apenas $450.286.
El análisis también midió la acumulación de ingresos ganados o perdidos durante los últimos 29 meses. Los jubilados con ingresos equivalentes a tres mínimas acumularon una mejora similar a 1,1 haberes mensuales completos respecto del inicio de la actual gestión presidencial. En cambio, quienes dependen del bono perdieron el equivalente a 1,8 jubilaciones completas.
Qué pasó con el bono congelado
El informe identificó al bono extraordinario como uno de los principales factores detrás de la caída real de los ingresos más bajos. Mientras las jubilaciones recibieron actualizaciones mensuales mediante el nuevo esquema de movilidad, el refuerzo adicional quedó fijo en $70.000.
"El efecto positivo no se trasladó plenamente a quienes dependen de este bono para complementar sus haberes", explicó el trabajo difundido por IARAF.
Argañaraz sostuvo además que las comparaciones anuales pueden ocultar parte del deterioro acumulado dentro del sistema previsional. Por ese motivo, el economista amplió el análisis hacia un horizonte más largo para medir la evolución del poder adquisitivo desde 2017.
La pérdida acumulada desde 2017
El estudio también calculó el deterioro previsional acumulado durante los últimos ocho años y cuatro meses. Según el relevamiento, un jubilado con ingresos equivalentes a tres mínimas perdió desde 2017 un total de 26,1 haberes mensuales medidos a valores actuales. Esa caída representa aproximadamente $51,6 millones.
Para quienes cobran la jubilación mínima, la pérdida acumulada resultó menor en términos nominales, aunque igualmente significativa. El informe estimó un deterioro equivalente a 17,3 haberes mensuales desde 2017 hasta abril de 2026, con una caída cercana a $11,4 millones a valores actuales.
"El estudio vuelve a poner sobre la mesa una de las discusiones más sensibles de la política económica argentina: la situación de los jubilados de menores ingresos", indicó el análisis.
Qué impacto detectó el IARAF sobre los sectores más vulnerables
El trabajo señaló que la desaceleración inflacionaria permitió cierta recuperación real para haberes medios y altos. Sin embargo, quienes dependen del bono extraordinario mantuvieron una caída del poder adquisitivo frente al avance de precios.
"Mientras los haberes más altos lograron recuperar terreno frente a la inflación desde el inicio del Gobierno de Javier Milei, quienes cobran la jubilación mínima junto con el bono continúan perdiendo capacidad de compra", concluyó el informe.