Estos cuadraditos de avena y membrillo son tan ricos que nadie va a creer que los hicimos en un ratito, con pocos ingredientes y sin amasar. La base es el crumble, esa mezcla de harina, manteca y azúcar que se compacta en el horno y queda crocantita. En este caso al agregarle avena le damos un extra de textura.
Para prepararlos necesitamos una fuente para horno de forma cuadrada o rectangular.
Ingredientes
Para el crumble:
1 taza y media de harina 0000 ( común, sin leudante)
1 taza de avena arrollada
200 g de manteca
1 taza de azúcar común
Para el relleno:
400 g de dulce de membrillo
50 cc de agua caliente ( o 40 cc de agua y 10 de vino dulce)
Para prepararlos son solo 7 pasos
1- Mezclar la harina, la avena y el azúcar hasta integrar.
2- Agregar la manteca fría cortada en cubos y deshacerla con las manos hasta lograr una textura de granulado.
3- Forrar un molde con papel manteca, añadir la mitad del crumble y presionar para compactar la base.
4- Para hacer el relleno, mezclar el dulce de membrillo con el agua caliente, aplastando con un tenedor. Colocar sobre la base de crumble ya compactada.
5- Distribuir el resto del crumble por encima, pero esta vez sin presionar demasiado, para que quede crocante al cocinarse.
6- Llevar a horno precalentado a 180°C y cocinar durante 45 minutos, hasta que la superficie esté dorada.
7- Retirar del horno, dejar entibiar y sacar el papel manteca. Una vez frío, cortar en cuadrados.
Un tip: esta misma receta podemos hacerla con dulce de batata, con dulce de leche repostero o una mermelada espesa de cualquier fruta que nos guste. Incluso, con manzanas o peras previamente cocidas.