Si te gustan los scones pero buscás una versión más liviana, esta receta es para vos. Gracias al yogur griego, la masa queda húmeda y tierna sin necesidad de usar demasiada manteca. Además, la ralladura de limón aporta un perfume irresistible. Podés acompañarlos con frutas frescas, yogur, mermelada o manteca. ¡Probalos!
Ingredientes:
250 gramos de harina integral o mitad integral y mitad harina 0000
1 cucharada de polvo de hornear
1 pizca de sal
40 gramos de manteca fría
180 gramos de yogur griego natural
1 huevo
Ralladura de 2 limones
1 cucharadita de esencia de vainilla
2 cucharadas de miel
Preparación:
1- Colocar la harina, el polvo de hornear y la sal en un recipiente y mezclar bien.
2- Agregar la manteca fría cortada en cubitos y deshacerla con las manos o con un cornet hasta obtener una textura similar a arena gruesa.
3- En otro bowl mezclar el yogur griego, el huevo, la miel, la esencia de vainilla y la ralladura de limón hasta integrar.
4- Volcar los ingredientes húmedos sobre los secos e integrar suavemente, sin amasar, hasta que desaparezca la harina. La masa debe quedar apenas pegajosa.
5- Llevar la masa a una mesada apenas enharinada y formar un disco de aproximadamente 3 centímetros de espesor. Cortar triángulos o utilizar un cortante redondo para darles la forma clásica.
6- Colocar los scones sobre una placa cubierta con papel manteca. Llevarlos a horno precalentado a 190°C entre 18 y 22 minutos, hasta que apenas comiencen a dorarse.