La cocina de Medio Oriente es una de las más aromáticas y diversas del mundo, con preparaciones que combinan panes, especias y rellenos intensos en propuestas simples, pero llenas de identidad.
Dentro de las opciones menos conocidas, el "pide" o pizza turca aparece como una especialidad horneada que se destaca por su masa esponjosa y su centro jugoso. Una alternativa diferente para quienes buscan salir de lo clásico.
Historia de la preparación
Este plato tradicional tiene su origen en Turquía y forma parte de la cocina popular desde hace siglos. Su nombre significa literalmente "pan plano", y nació como una forma práctica de aprovechar masas fermentadas con distintos ingredientes disponibles en cada región.
Con el tiempo, se convirtió en una especialidad presente en panaderías y restaurantes, especialmente en ciudades como Estambul. Existen múltiples versiones: algunas llevan carne especiada, otras queso, espinaca o incluso huevo en el centro. Cada zona fue adaptando la preparación según sus costumbres y productos locales.
Ingredientes para 4 unidades
Para la masa:
- 500 g de harina 000
- 10 g de levadura seca
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 250 ml de agua tibia
- 3 cucharadas de aceite de oliva
Para el relleno clásico de carne:
- 300 g de carne picada
- 1 cebolla pequeña picada
- 1 tomate chico en cubos
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de comino
- Perejil picado
- Sal y pimienta a gusto
Paso a paso de la preparación
- Disolver la levadura y el azúcar en el agua tibia. Dejar reposar 10 minutos.
- En un bowl grande, colocar la harina y la sal. Incorporar la mezcla de levadura y el aceite.
- Amasar hasta obtener una masa suave y elástica. Cubrir y dejar leudar 1 hora o hasta que duplique su volumen.
- Mientras tanto, mezclar todos los ingredientes del relleno en crudo.
- Dividir la masa en bollos y estirarlos en forma ovalada.
- Colocar el relleno en el centro, dejando bordes libres.
- Doblar ligeramente los extremos hacia adentro, formando una especie de "barquito".
- Hornear a 200 °C durante 15 a 20 minutos, hasta que esté dorado.
- Opcional: agregar un huevo en el centro en los últimos minutos de cocción.
Consejos de la abuela
- Amasar al menos 10 minutos para lograr una textura aireada.
- No sobrecargar el relleno para evitar que la base quede húmeda.
- Pintar los bordes con huevo batido para un color más intenso.
- Se puede reemplazar la carne por queso y espinaca para una versión vegetariana.
- Servir recién salido del horno para disfrutar mejor su textura.