La receta de rosca de Pascua aparece cada año como un ritual, como una pausa dulce en medio del calendario. No importa si la hacés por costumbre o por antojo: cuando entra al horno, la casa cambia.
Ingredientes Rosca de Pascua
500 g harina 000
½ vaso agua tibia
100 g manteca pomada
10 g levadura seca
100 g azúcar
1 cdta sal
4 huevos
1 limón (ralladura)
esencia de vainilla
Crema pastelera:
½ litro leche
3 huevos
300 g azúcar
3 cdas fécula de maíz
3 cdas harina 000
Desarrollo de la receta
Arrancá activando la levadura: mezclala con dos cucharaditas de azúcar, el agua apenas tibia y unos 30 g de harina (equivalente a dos cucharadas). Integrá bien hasta que la preparación quede lisa, sin grumos.
Tapá el recipiente y dejalo reposar en un lugar cálido para que la fermentación haga su trabajo.
En otro bowl colocá la harina, el azúcar, la manteca blanda, los 3 huevos, la ralladura de limón y un chorrito de esencia de vainilla. Batí con energía hasta lograr una mezcla homogénea.
Sumale ahora el fermento de levadura y una pizca de sal. Integrá todo hasta formar una masa. Si la notás muy floja, agregá un poco más de harina, de a poco y sin excederte.
Cuando la masa tome cuerpo y deje de pegarse tanto, tapala y dejala reposar para que leude.
Una vez que haya duplicado su volumen, dividila en tres partes y formá tiras alargadas, tipo cilindros.
Llevalas a un molde savarín previamente enmantecado y enharinado, uniendo las puntas para armar la rosca.
Precalentá el horno a 180 °C.
Antes de hornear, decorá con crema pastelera y pincelá con huevo las partes donde no haya crema.
Cociná en horno moderado durante unos 20 minutos. Para chequear, insertá un cuchillo o palillo: si sale seco, está lista.
Crema pastelera
En un bowl mezclá los huevos con el azúcar, la harina y la fécula.
Calentá la leche hasta que esté a punto de hervir. Retirala del fuego y volcá una pequeña parte sobre la mezcla de huevos, integrando rápido para evitar que se cocinen.
Sumá el resto de la leche sin dejar de batir y llevá nuevamente al fuego.
Cociná revolviendo constantemente hasta que espese. Una vez que rompe hervor, dejá un minuto más y retirá.
Dejá enfriar y luego llevá a la heladera hasta el momento de usar.