El Papa León XIV evoluciona favorablemente tras una cirugía en la que le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho debido a un tumor maligno. Un día después de la intervención, celebró una misa en su habitación del Policlínico Gemelli, en Roma, mientras continúa bajo observación médica.
El último parte médico indicó que el posoperatorio avanza dentro de los parámetros esperados. Los estudios radiológicos y los análisis de sangre no registraron alteraciones relevantes, y el pontífice ya comenzó con ejercicios de fisioterapia respiratoria y caminatas para favorecer su recuperación.
La internación podría prolongarse alrededor de siete días, aunque el plazo dependerá de los controles diarios y de la evolución clínica. Por recomendación de los profesionales que lo atienden, el Vaticano suspendió sus compromisos y audiencias oficiales hasta el 20 de octubre.
Durante su estadía en el hospital, el Papa celebró la ceremonia religiosa en una sala acondicionada en el décimo piso del establecimiento, debido a las remodelaciones que se realizan en los espacios habitualmente destinados a los pontífices internados.
Por ahora, no se informaron detalles sobre posibles tratamientos complementarios. Los médicos aguardan los resultados de los estudios moleculares realizados sobre los tejidos extirpados y los ganglios linfáticos para determinar si será necesario avanzar con nuevas medidas terapéuticas.