Madre e hija fueron encontradas muertas dentro de un departamento de Valladolid, en España. Pero el caso se tornó mucho más tétrico después de que los peritajes confirmaran que la mamá había muerto meses antes y que la hija convivió con el cadáver hasta su último día.
El caso salió a la luz el martes, después de que los vecinos denunciaran un olor nauseabundo que salía del tercero A del edificio ubicado en Hernando de Acuña 42, en el barrio Parquesol. Según las primeras observaciones, ninguno de los dos cuerpos presentaba signos de violencia.
De acuerdo con la información publicada por el Diario de Valladolid, la mujer de 63 años, no dejaba que nadie visitara a su mamá, de 87, por miedo a que “la contagiasen el covid”.
Los vecinos del edificio dijeron que la hija siempre fue “amable”, pero destacaron que su carácter “cambió por completo” después de la pandemia. La mamá fue identificada como Milagros Ortega Garrido, quien convivía con una de sus tres hijas, de la cual todavía no trascendió la identidad.
Según informó El País, fuentes de la subdelegación del Gobierno en Valladolid dijeron que no se sabe exactamente cuánto tiempo llevaba fallecida la mujer mayor antes de la muerte de su hija, pero aseguraron que “sustancialmente más”. Las autopsias serán claves para determinar los plazos con exactitud.