La disputa entre Mauro Icardi y Wanda Nara sumó un nuevo capítulo luego de que la Justicia italiana habilitara la renovación de los pasaportes de sus hijas, Isabella y Francesca, sin la autorización del delantero.
La resolución judicial permitió avanzar con la documentación necesaria para que las niñas puedan viajar nuevamente a Argentina, después del robo de sus documentos ocurrido en la vivienda de la empresaria en Milán. La decisión generó una inmediata reacción del futbolista, quien expresó públicamente su desacuerdo.
A través de sus redes sociales, Icardi compartió un extenso mensaje en el que cuestionó el fallo y aseguró que mantiene la misma postura que sostiene desde hace dos años respecto al lugar de residencia de sus hijas.
El delantero afirmó que no está de acuerdo con que las menores vivan en Argentina y señaló que su posición está vinculada, según explicó, al bienestar y al futuro de Isabella y Francesca. Además, sostuvo que la renovación de los documentos no modifica su postura dentro del proceso judicial que continúa en desarrollo.
“Me opongo a que mis hijas vivan en Argentina”, fue una de las frases centrales de su descargo, en el que volvió a cuestionar las decisiones tomadas durante el conflicto familiar.
Icardi también apuntó contra la situación que atraviesan sus hijas desde la separación de sus padres y cuestionó la exposición pública que, según manifestó, tuvieron durante los últimos años. El futbolista aseguró que las niñas pasaron de tener una rutina estable junto a él a enfrentar diferentes situaciones vinculadas al conflicto entre los adultos.
En ese sentido, mencionó episodios relacionados con intervenciones judiciales, declaraciones y controles que, según su mirada, afectaron la tranquilidad de las menores. También afirmó que busca protegerlas y evitar que continúen atravesando situaciones que considera perjudiciales.
El conflicto entre Icardi y Wanda Nara mantiene un proceso judicial abierto con distintos reclamos relacionados con la tenencia, la residencia y el futuro de sus hijas. La autorización de los pasaportes representó un nuevo avance dentro de la disputa, aunque no cerró las diferencias entre ambas partes.
Mientras la empresaria celebró la resolución que permite avanzar con la documentación de las niñas, el futbolista dejó en claro que continuará defendiendo su postura ante la Justicia y que considera prioritario preservar la estabilidad de sus hijas.
El caso continúa generando repercusión tanto en Argentina como en Italia, donde se desarrollan distintas instancias vinculadas al conflicto familiar. La situación de Isabella y Francesca permanece como el eje principal de una disputa que lleva varios años y que todavía no tiene una resolución definitiva.