Las autoridades italianas informaron más de 200 detenidos, la mayoría menores de edad, tras una nueva jornada de violencia en Milán durante las protestas por los salarios y el aumento del costo de vida.
Los disturbios incluyeron saqueos, ataques contra comercios y enfrentamientos con las fuerzas de seguridad.
De acuerdo con medios italianos, alrededor de 2.000 jóvenes se concentraron en el centro de la ciudad y avanzaron por la zona de Plaza del Duomo, donde se produjeron los principales incidentes.
La Policía utilizó gases lacrimógenos, camiones hidrantes y unidades antidisturbios para dispersar a los grupos que lanzaban piedras, botellas y petardos.
Saqueos y destrozos en el centro de Milán
Los ataques afectaron algunos de los principales corredores comerciales de la ciudad. Los manifestantes dañaron y saquearon locales de Decathlon, Foot Locker, Under Armour, Levi's, Vodafone y supermercados Carrefour, además de provocar destrozos en bares, restaurantes y mobiliario urbano.
Los incidentes obligaron al cierre preventivo de sectores del centro histórico. La administración del Duomo de Milán suspendió el ingreso de turistas y permitió la salida de los fieles por accesos laterales. También cerraron varios locales de la Galería Vittorio Emanuele II por temor a nuevos ataques.
El ministro del Interior, Matteo Piantedosi, informó que las fuerzas de seguridad detuvieron a más de 200 personas durante los operativos. Según los datos difundidos por las autoridades, alrededor del 80% de los identificados son menores de edad.
La investigación apunta a grupos que se coordinaron mediante convocatorias difundidas en redes sociales. Los medios locales describieron una modalidad basada en pequeños grupos móviles que atacaban comercios y se dispersaban rápidamente para evitar los controles policiales.