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Crisis bilateral

“¿Quién es ese tipo?”: Lula apela al ninguneo para esquivar el choque frontal con Milei

Sus asesores consideran que debe concentrarse en la campaña por la reelección y, en todo caso, pelear con Donald Trump.

“¿Quién es ese tipo?”: Lula apela al ninguneo para esquivar el choque frontal con Milei

A dos meses y medio de las elecciones presidenciales en las que buscará su reelección, Lula decidió no subirse al ring armado por Javier Milei y dejar que la crisis desatada por las descalificaciones del presidente argentino avance por los carriles diplomáticos.

“¿Quién es ese tipo?“, reaccionó este lunes con ironía cuando periodistas brasileños le preguntaron sobre las declaraciones de Milei.

Más allá de la respuesta formal de la Cancillería y de la peyorativa calificación de “payaso” que le endilgó a Milei el ministro de Economía brasileño, Dario Durigan, el mandatario izquierdista dejó en claro que no piensa responder personalmente a los insultos.

“Sus asesores dicen que él es un peso pesado y que no debería subirse al ring contra un peso pluma como el presidente argentino”, escribió el influyente diario Folha de San Pablo.

En síntesis, Lula prefiere concentrarse en la campaña y en todo caso pelear con Donald Trump y no con su “representante” en América Latina. Lula debe lidiar con los aranceles del 25% que le aplicó el presidente republicano a productos brasileños.

¿Puede escalar la crisis entre Argentina y Brasil?

No es la primera vez que Milei vocifera este tipo de descalificaciones contra el presidente brasileño.

La diferencia es que ahora lo hizo en el lanzamiento oficial de la candidatura presidencial del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y principal rival de Lula en las elecciones del 4 de octubre próximo. Y todo esto en tierra brasileña.

 

Javier Milei y Flavio Bolsonaro en un acto en San Pablo (Foto: REUTERS/Jean Carniel)
Javier Milei y Flavio Bolsonaro en un acto en San Pablo (Foto: REUTERS/Jean Carniel)

 

Antes de tomar una decisión, Lula se reunió con su canciller, Mauro Vieira, y optó por convocar a consultas al embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli. El diplomático llegó este lunes por la mañana a la capital brasileña, informó el diario Correio Brasiliense, y se encontró con el ministro de Exteriores y con Lula.

Luego, el presidente subió la apuesta y llamó al representante argentino en Brasilia, Daniel Raimondi, para exigirle explicaciones. La reunión se celebró esta tarde en Brasilia y no dejó ningún acercamiento. Para el canciller Vieira, Milei lanzó "una provocación sin precedentes en la historia de más de 200 años de relaciones bilaterales”.

La orden que bajó del Palacio del Planalto fue bajar el tono. Sin embargo, algo trastocó la estrategia oficial.

La irrupción del ministro de Economía en la crisis, llamando “payaso” a Milei, echó más nafta al fuego y causó malestar en Brasilia. “Las declaraciones no se ajustaron a la línea previamente acordada entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y el Palacio Presidencial", dijeron fuentes de la Cancillería brasileña citadas por el portal G1.

En el Palacio Itamaraty sostienen que Lula no quiere ahondar en medidas más drásticas como el retiro de su embajador. Piensa que el vínculo bilateral se debe sostener más allá de este evidente destrato por el bien de ambos pueblos y de sus históricas relaciones.

“Es posible que, en alguna entrevista o declaración, haga referencia a Milei. Pero no le dará una respuesta oficial”, dijo Folha.

¿Lula cayó en la trampa de Milei?

El analista brasileño Marco Teixeira, de la Fundación Getúlio Vargas, dijo a TN que más allá del silencio de Lula, su gobierno pisó el palito que le puso Milei en la campaña.

“Ya lo había llamado corrupto, pero eso fue durante su campaña electoral. Ahora, como jefe de Estado, hay ciertos protocolos que ha traspasado, especialmente cuando decidió asistir a la convención del Partido Liberal (PL) y participar en la campaña de Flávio Bolsonaro. Se quitó el traje presidencial. Y Brasil cayó en la trampa”, dijo.

Al respecto, afirmó: "La respuesta del Ministro de Hacienda terminó, en cierto modo, agravando la crisis y no debió haberse dado de esa manera".

Desde el gobierno, creen que “Milei lleva tiempo intentando ´provocar a Lula´“ y que la respuesta no debe salirse del ámbito diplomático formal. Quieren responder con altura.

“No sabemos hasta dónde llegará esto, pero creo que la diplomacia lo gestionará, ya que tanto Brasil como Argentina tienen intereses mutuos que pesan mucho más que cualquier tipo de vanidad”, dijo Teixeira.

Pero el analista considera que aún pueden esperarse más dardos desde Buenos Aires contra Lula.

“Milei cruzó la línea. Era algo previsible. Ahora que la campaña electoral en Brasil está a punto de intensificarse, es probable que esto vuelva a ocurrir”, señaló.

En un artículo de opinión publicado en Folha, el analista y periodista brasileño Hélio Schwartsman opinó que a Milei "no le conviene generar fricciones con uno de sus principales socios comerciales. Brasil absorbe entre el 15% y el 20% del total de las exportaciones del país vecino, mientras que Argentina recibe el 5% de las exportaciones brasileñas".

Según el analista, “es improbable que Lula vaya más allá de medidas simbólicas” contra el gobierno argentino. “Y eso es precisamente con lo que cuenta Milei”.

Sin embargo, no absolvió de culpa al presidente brasileño.

“Lula (...) no está exento de culpa cuando se trata de inmiscuirse en las elecciones de otros países. Después de todo, rompió con la tradición de que los presidentes brasileños no interfieran en las elecciones de naciones amigas y comenzó a apoyar explícitamente a candidatos con los que tenía afinidad ideológica”, indicó.

En forma implícita, el artículo recordó así su visita a Cristina Kirchner en su departamento de Constitución, donde cumple arresto domiciliario en julio de 2025.


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