El jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió el procedimiento que permitió la salida de Flávio Bolsonaro de la Argentina rumbo a Estados Unidos y aseguró que el senador brasileño no tenía restricciones migratorias ni impedimentos registrados por Interpol para viajar. Sus declaraciones se produjeron en medio de los cuestionamientos políticos que despertó el traslado del hijo del expresidente Jair Bolsonaro, realizado en un avión privado junto con su familia.
El funcionario respaldó la actuación de las autoridades argentinas y remarcó que el ingreso y la salida del legislador se concretaron con la documentación correspondiente. Según explicó, no existían impedimentos legales que justificaran bloquear su viaje desde territorio nacional.
“Como lo expresó la Dirección General de Migración: ingresó con la documentación correspondiente, en regla y terminó saliendo en avión, también en las mismas condiciones”, sostuvo Santilli al ser consultado sobre el episodio.
El jefe de Gabinete insistió en que el procedimiento se desarrolló dentro de las condiciones previstas por las autoridades migratorias. También rechazó que existieran restricciones que impidieran el desplazamiento del senador brasileño, quien finalmente viajó hacia Estados Unidos con una escala en Ecuador.
“Entró por Migraciones, no tenía impedimentos de Interpol. Esa es la conclusión clara. Viajó a EEUU vía Guayaquil”, afirmó el funcionario. Luego reiteró su postura al señalar que, si una persona ingresa y sale del país sin limitaciones, las autoridades migratorias pueden autorizar el procedimiento correspondiente.
Las declaraciones tuvieron lugar durante la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), realizada en Rosario, Santa Fe. La actividad reunió a funcionarios nacionales, representantes provinciales y empresarios vinculados con proyectos productivos de distintos sectores de la economía.
El recorrido de Flávio Bolsonaro hacia Estados Unidos
La salida de Flávio Bolsonaro se concretó a bordo de un avión privado que partió desde Puerto Iguazú, en Misiones, con destino final en Miami. El legislador brasileño viajó acompañado por su esposa y sus dos hijas, y la aeronave realizó una escala en Guayaquil, Ecuador, antes de continuar hacia Estados Unidos.
El itinerario generó interrogantes por el contexto político y judicial que atraviesa el espacio liderado por Jair Bolsonaro en Brasil, además de las gestiones atribuidas a funcionarios argentinos para facilitar la organización logística del traslado.
En ese marco, el papel del Gobierno nacional quedó bajo la atención de distintos sectores políticos, que buscaron conocer qué intervención tuvieron las autoridades argentinas en la elección de Puerto Iguazú como punto de partida y cuáles fueron las condiciones bajo las que se autorizó el desplazamiento.
Desde el oficialismo, la explicación se concentró en la situación migratoria del senador y en la ausencia de restricciones que impidieran su viaje. Santilli sostuvo que la documentación estaba en regla y que no había alertas de Interpol que justificaran impedir su salida.
Sin embargo, la discusión política no se limitó a los requisitos administrativos. También surgieron cuestionamientos sobre la participación del Gobierno argentino en la coordinación del operativo y sobre la conveniencia de brindar facilidades logísticas a una figura central del bolsonarismo, en un escenario marcado por las tensiones políticas en Brasil.
Desde sectores de la oposición se plantearon interrogantes sobre el procedimiento y se analizaba la posibilidad de impulsar interpelaciones a funcionarios nacionales para obtener explicaciones adicionales. El objetivo de esas iniciativas sería conocer los detalles de las gestiones realizadas, la intervención de las distintas áreas estatales y los fundamentos de las decisiones adoptadas.
Por el momento, las declaraciones públicas de Santilli estuvieron orientadas a defender la legalidad del trámite migratorio. El funcionario no avanzó sobre otras interpretaciones políticas del episodio y se limitó a remarcar que no existían impedimentos registrados para el desplazamiento.
Santilli evitó analizar la derrota electoral del bolsonarismo
Durante el mismo encuentro en Rosario, el jefe de Gabinete también fue consultado sobre las consecuencias políticas de la derrota electoral del espacio vinculado con Jair Bolsonaro en Brasil. Ante esa pregunta, prefirió no realizar una evaluación sobre el impacto que el resultado podría tener en las relaciones regionales o en el escenario político argentino.
“Es un tema que lo tiene que analizar otro. El impacto de Brasil es de Brasil”, respondió Santilli, con lo que tomó distancia de cualquier interpretación sobre las consecuencias de ese resultado electoral.
La respuesta se produjo en un contexto en el que la relación entre el Gobierno de Javier Milei y los sectores políticos brasileños alineados con Bolsonaro constituye uno de los aspectos observados en la agenda regional. No obstante, el funcionario evitó vincular ese escenario con las decisiones adoptadas para permitir la salida del senador brasileño desde Argentina.
De esta manera, Santilli separó ambos asuntos: por un lado, defendió el procedimiento migratorio aplicado a Flávio Bolsonaro y, por otro, evitó pronunciarse sobre la situación política de Brasil.
Una ronda de negocios con participación de Salta
Las declaraciones del jefe de Gabinete se realizaron durante una jornada dedicada a promover inversiones y fortalecer los vínculos comerciales entre grandes proyectos productivos y pequeñas y medianas empresas. El encuentro tuvo lugar en el espacio La Fluvial, en Rosario, entre las 9 y las 18, con la participación de representantes del sector público y privado.
La actividad contó con la presencia del ministro de Economía, Luis Caputo; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quien encabezó el encuentro. También fueron convocados mandatarios provinciales de Catamarca, Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, Jujuy, Mendoza, Río Negro, Salta y San Juan.
La convocatoria incluyó representantes de 43 grandes proyectos vinculados con la minería, la energía y la infraestructura, además de alrededor de 1.800 pequeñas y medianas empresas y proveedores de distintas provincias. La agenda contempló rondas de negocios, encuentros para analizar alternativas de financiamiento y espacios de vinculación comercial entre compañías proveedoras y responsables de compras.
Para Salta, la actividad tiene particular relevancia por el desarrollo de la minería y la producción de litio, sectores que demandan infraestructura, servicios especializados y una red de proveedores capaces de acompañar el crecimiento de las inversiones.
La elección de Rosario como sede también responde a su importancia logística y portuaria, además de su conexión con cadenas industriales relacionadas con la minería y los hidrocarburos. El puerto y los corredores de transporte de la región constituyen una vía relevante para las exportaciones argentinas.
En el caso del litio producido en Salta, la conexión con los circuitos logísticos que conducen hacia los puertos resulta estratégica para colocar la producción en los mercados internacionales. También se proyecta que el litio de Catamarca aproveche esa infraestructura para facilitar su salida al exterior.
Así, mientras el Gobierno nacional buscó impulsar nuevas oportunidades de inversión y negocios en Rosario, Santilli debió responder preguntas sobre un episodio de repercusión internacional. Su postura fue sostener que la salida de Flávio Bolsonaro se realizó sin impedimentos migratorios, aunque los cuestionamientos políticos sobre la organización del traslado continuaron abiertos.