Al menos 13 personas murieron este sábado luego de que una avioneta que realizaba un vuelo turístico hacia las Líneas de Nasca se estrellara pocos minutos después de despegar en Perú. La aeronave transportaba 11 pasajeros y dos tripulantes, y las autoridades confirmaron que no hubo sobrevivientes.
El avión pertenecía a la empresa AeroDiana y había partido desde el aeropuerto de Pisco con destino al tradicional recorrido aéreo que permite observar las milenarias Líneas de Nasca, uno de los principales atractivos turísticos y arqueológicos del país. Sin embargo, poco después del despegue sufrió un accidente y cayó en la zona de Vista Alegre, en la región de Nasca.
Tras el impacto, equipos de emergencia, bomberos y efectivos policiales se trasladaron al lugar para iniciar las tareas de rescate. Debido a la violencia del choque y al estado en que quedó la aeronave, las autoridades descartaron la posibilidad de encontrar sobrevivientes. En las primeras horas del operativo fueron recuperados varios cuerpos entre los restos del fuselaje.
De acuerdo con la información oficial, la avioneta habría registrado una emergencia durante el vuelo, aunque por el momento no se confirmó qué originó el accidente. La zona fue preservada para facilitar el trabajo de los peritos y permitir la recolección de pruebas.
La investigación quedó a cargo de los organismos especializados en accidentes de aviación, que deberán analizar las condiciones de la aeronave, las comunicaciones con la torre de control, el estado meteorológico y otros elementos técnicos para establecer qué provocó la caída.
El Ministerio Público también intervino en el procedimiento y ordenó el traslado de las víctimas a la morgue de la región de Ica, donde continuarán las actuaciones judiciales correspondientes.
El aeropuerto de Pisco concentra una intensa actividad de vuelos turísticos hacia las Líneas de Nasca, un conjunto de geoglifos de más de 2.000 años de antigüedad reconocidos como uno de los mayores atractivos del patrimonio arqueológico peruano. Las enormes figuras, que representan animales, plantas y formas geométricas, solo pueden apreciarse en toda su magnitud desde el aire, por lo que miles de visitantes eligen este tipo de excursiones cada año.
No es la primera vez que ocurre un accidente de estas características en la zona. En los últimos años ya se registraron otros siniestros vinculados con vuelos turísticos sobre las Líneas de Nasca. Uno de los más graves ocurrió en 2022, cuando una avioneta cayó y murieron siete personas. Años antes, en 2010, otro accidente aéreo provocó la muerte de seis ocupantes, entre ellos turistas extranjeros y miembros de la tripulación.
Mientras avanzan las pericias, las autoridades buscan determinar las circunstancias que derivaron en esta nueva tragedia, que vuelve a poner el foco sobre la seguridad de los vuelos turísticos que sobrevuelan uno de los destinos más visitados de Perú.